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El Legado

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¿Y quién es usted?
Por: José Ruíz Mercado
Tiempos, personajes, el resultado comunitario. Los caminos se abren. La Cultura
desde la perspectiva de lo popular. Teatro, prensa, radio, las posibilidades, los
caminos y las veredas.
San Luis Potosí cuna de grandes personalidades de las artes. Desde Julián
Carrillo, López Velarde, Brígido Roque, Ignacio Betancourt, Fernando Betancourt,
Alejandro Roque, entre tantos otros, para no mencionar a los avecindados que con
el tiempo dieron fama, consistencia de un bien para la nación como lo fue Lila
López.
Los personajes trascienden por su obra, su participación y respuesta con la
sociedad en la cual conviven. Se convierten en referencia obligada, por eso llegan
a la categoría de personaje.
Fue por el año de 1973 cuando conocí a uno de estos personajes potosinos. Los
tiempos de encuentro del Instituto Nacional de la Juventud (INJUVE). Fue ese año
cuando conocí a Miguel Ángel Tenorio, Jorge Souza, Carlos Prospero. Charlamos
poco, posiblemente mucho, ya ni lo recuerdo.
Fue ese año inicio de muchas decisiones. Los premios del INJUVE tenían dos
etapas. Una era estatal y la otra nacional. Recuerdo a Xavier Garabito participar
en la estatal. Tres lugares. El primero se iba a la nacional.
A todos nos llevaban a la Ciudad de México, luego, de acuerdo con la actividad
nos llevaban a diferentes sedes. Me correspondió ir a Aguascalientes junto con
Rogelio Hernández.
Charlamos, planteamos estrategias de difusión, de la necesidad de una prensa
honesta, con conocimientos, dispuesta a dejar de lado egos para sistematizar
conductas comunitarias.
Nadie es dueño de la verdad, pero, todos tenemos una verdad, me dijo casi para
bajar del autobús. Ahí estaba, a unos pasos, la Plaza de San Marcos. Luego
enfatizó: Debemos respetarla, iniciando por la propia.
¡Qué complejo! Caminamos con nuestro equipaje, los organizadores tenían
nuestras habitaciones. A la hora de la comida nos volvimos a encontrar, charlamos
del teatro popular, del rock.
Fue ahí donde nos metimos a mencionar las diversas corrientes, desde lo más
cercano al jazz hasta los inicios del heavy metal, de la instrumentación, sus
grandes detonadores del arriesgue sinfónico.
Cuando regresamos a México, ya casi para partir, quedamos en intercambiar
obra, en estar al tanto de talleres, de eventos. Carteamos unos meses (no se
inventaba aún el correo electrónico, mucho menos el Whats App) Fue cuando se
vio la posibilidad de intercambio de experiencias. El encuentro de teatro
auspiciado por el Instituto Alemán.
Rogelio siempre dijo que no se sentía preparado para esa experiencia, que
posiblemente, unos años más, le hubiera sacado mayor provecho. Todo tiene su
momento, dijo más de una ocasión.
A los años nos volvimos a ver en el Festival de Danza Contemporánea Lila
López, ya estaba en Radio Universidad. Con alumnos y seguidores de sus
propuestas periodísticas.
En abril de 1989 entró a trabajar en la fuente cultural de El Heraldo de San Luis.
Columna que llevó por título Tianguis, como subtítulo Cultura y Arte en San Luis,
misma que marcó un antes y después. La sección cultural de los diarios en San
Luis era más una columna de sociales que un análisis de la cultura.
El mayor de doce hermanos. Nació el 7 de mayo de 1951 en el municipio de
Cárdenas. Su fallecimiento se remonta a un 9 de agosto del 2001. Se dice,
tranquilo, sereno, pensante aún en su despedida.
Este 2022, el último jueves de la Feria Internacional del Libro, me habla
Alejandro Roque. Voy a estar el viernes en la FIL, así, de entrada, por salida. Fui,
hicimos intercambio de libros. Uno de ellos: Promoción Cultural en San Luis Potosí
El Legado de Rogelio Hernández, publicación de Ediciones Desierto. Así se lee,
así se hace historia reconociendo la labor de su gente. La ironía de llamarse
Desierto a la editorial.

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