Sin participación no hay democracia

SOCIEDAD Y OTROS DEMONIOS

Susana Aceves Ascencio

En algún momento has escuchado la frase “cada pueblo tiene el gobierno que se merece”, una aseveración muy profunda que nos invita a la reflexión sobre nuestra participación en los procesos electorales: cuando votamos ¿lo hacemos con sentido crítico y responsable?, o ¿lo hacemos sin razonar y nuestra decisión está influida por otras personas?, o simplemente no votamos porque como dicen muchos ¿para qué voto si siempre ganan los mismos?, estas situaciones presentes a la hora de votar, son algunas de muchas que nos llevan a no tomar decisiones razonadas y fundamentadas en los hechos.

Cada vez que nos quejamos, que criticamos sin hacer un análisis previo, que nos dejamos ir por nuestras pasiones y conveniencias, que no razonamos cada situación del ámbito público que nos compete a todos, que no nos informamos de los problemas que aquejan a nuestro estado y al país, y cada que no ejercemos nuestro derecho de voz y voto, que no participamos activamente en buscar soluciones a los problemas que nos aquejan como sociedad, nos convertimos en borregos ante lo que dicen otros o por la comodidad de no pensar. Porque estamos dejando que otros decidan por nosotros.

Cuantas veces preferimos permanecer en nuestra zona de confort, evadir el trabajo no remunerado que implica gestionar y proponer soluciones a los problemas públicos, nos gana la falta de interés a lo que pasa en nuestro entorno, cada que nos dejamos llevar por chismes y críticas de personas de calidad moral cuestionable, y no nos informamos, ni cuestionamos para forjar nuestra propia opinión; y así sucesivamente podemos enumerar muchas razones por las que no actuamos como verdaderos ciudadanos y nuevamente dejamos a “otros” tomar las decisiones por nosotros y hasta por todos. Desgraciadamente alzar la voz no es la opción para muchos mexicanos, aún está más lejos proponer alternativas de solución.

Ante estas carencias formativas de una sociedad como la nuestra, ¿cómo esperamos que la situación de nuestro entorno y del país cambie?

Actuar como verdaderos ciudadanos implica responsabilidad, disciplina, trabajo arduo, pensar en el colectivo y participar activamente en las cuestiones públicas, esto nos llevará realmente a vivir una democracia participativa, incluyente y en igualdad de condiciones; garantizando con ello, un verdadero estado de derecho.

En la búsqueda de ese ideal es que el pasado martes 15 de septiembre del año en curso, se conmemoró el “Día Internacional de la Democracia”, cuyo propósito de este año es “atender a la democracia durante la COVID-19” y con el objetivo de sensibilizarnos para entender la importancia de consolidar la cultura democrática y concientizarnos sobre nuestros deberes y derechos para incidir en las decisiones públicas que nos compete a toda la sociedad, a pesar de la pandemia que padecemos. Imprescindible entender que sin la participación de cada uno de nosotros no hay democracia.

Los valores de la libertad, el respeto a los derechos humanos y el principio de la celebración de elecciones periódicas por sufragio universal son elementos esenciales de la democracia; A su vez, la democracia proporciona el entorno natural para la protección y la realización efectiva de los derechos humanos.

Ante nosotros tenemos un gran reto, el próximo año se llevarán a cabo elecciones en todo el país, se elegirá a 500 diputados federales de las 65 legislaturas, 15 gubernaturas, mil 63 diputados de 30 congresos locales y mil 926 ayuntamientos en 30 estados.

El proceso electoral inició formalmente el pasado siete de septiembre y en palabras del presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova, será “el más grande y complejo de nuestra historia”; siendo 95 noventa y cinco millones de mexicanos llamados a votar (cinco millones más que en las elecciones de 2018) y, además, con el reto de la pandemia de Covid-19.

El seis de junio del año 2021, será el día de las elecciones en todo el país, es nuestra oportunidad de ejercer nuestro voto en las urnas de manera diferente, tenemos dos opciones: ejercer el voto informado, razonado y libre de prejuicios y cuestionamientos de otros o hacerlo como hasta hoy, tú decides que México quieres. 

Es momento de reflexionar, sobre quienes queremos que nos representen, entender el verdadero sentido de la democracia e iniciar a participar como verdaderos ciudadanos responsables, participar activamente, de manera consciente y critica al momento de depositar nuestro voto en las urnas.

Principalmente… no dejes de votar.

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