Derecho a la información

OBSERVANDO

Patricia Alvarado

Expresar nuestras ideas, pensamientos proceden de la libertad de expresión tradicional y su origen es liberal, ya que fue parte de los levantamientos burgueses como la Revolución Francesa o la Independencia de los Estados Unidos de América.

El principal peligro para la libre circulación de ideas, pensamientos u opiniones es el estado y de cierto se sabe que ya en la época del absolutismo era el rey o las clases católicas los únicos que podían decir que ideas podían difundirse a la población en general por considerarse peligrosas o en contra del status quo. Ahí la censura ya mostraba su cara en todo su esplendor.

Así es menester saber y reafirmar que en el artículo 11 de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (Francia 1789) a la letra dice: “La libre comunicación de los pensamientos y de las opiniones es uno de los derechos más preciados del hombre; todo ciudadano puede, por tanto, hablar, escribir e imprimir libremente, salvo la responsabilidad que el abuso de esta libertad produzca en los casos determinados por la Ley”, siguiendo la ejemplar Primera Enmienda (1791) de la Constitución de los Estados Unidos (EU) que subraya: “El congreso no hará ley alguna por la que se establezca una religión, o se prohíba ejercerla, o se limite la libertad de palabra, o la prensa, o el derecho del pueblo a reunirse pacíficamente y pedir al gobierno la reparación de sus agravios”, ideas que repercutieron en nuestra Constitución mexicana de 1917 en artículo sexto escribe: “La manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa, sino en el caso que ataque la moral, los derechos de tercero, provoque algún delito o perturbe el orden público”, mientras en artículo séptimo llamada “libertad de imprenta” la cual nos afirma este derecho: “Es inviolable la libertad de escribir y publicar escritos sobre cualquier materia. Ninguna ley o autoridad puede establecer previa censura, ni exigir fianza a los autores o impresores, ni coartar la libertad de imprenta, que no tiene más limites que el respeto a la vida privada, a la moral, y a la paz pública”, es así como los derechos de expresión, u opinión verbal o impresa están protegidos como derechos inalienables al hombre.

La libertad de expresión como todo lo que esta en progresividad se ha transformado al derecho a la información un derecho primario en todo estado democrático y contenido como un derecho de doble vía: el derecho a informar y el derecho a ser informado.

En México esta palideciendo este derecho por un gobierno que se decía respetuoso de los derechos humanos y de las acciones ciudadanas para demandar cualquier situación que estuviera infligiendo derechos y libertades.

Es así que desde el estado federal se lanzan consignan un día sí y otro también contra medios de comunicación, aduciendo que se trata de “pasquines” sin calidad pública y veraz en sus informaciones y donde las manifestaciones ciudadanas están siendo controladas desde la fuerza del estado por un gobierno que se decía respetuoso del derecho a disentir.

En tiempos de derechos de cuarta generación como el derecho a internet ejerzamos este derecho a opinar y difundir desde las distintas plataformas como Twitter, Facebook, Youtube, Instagram, pues cuestionable es que el estado quiera silenciar las voces del pueblo de México, no habiendo represión más grande que el querer callar y difundir las ideas en la construcción de nuevas realidades sociales para México, nuestro país.

La nación es de todos los mexicanos y no de personajes políticos con visos dictatoriales, este pedazo de tierra llamado México tiene derecho a opinar, expresar, gritar, manifestar sus distintos sentires políticos y sociales sin ser estigmatizados, discriminados o vapuleados por ningún gobierno opresor.

Defendamos los derechos humanos en aras de la libertad, igualdad, justicia y la no discriminación.

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