Mitos

GOURMET VINTAGE

Víctor Vish Fernández


Cuantos de nosotros aún recordamos las frases, dichos y mitos de la abuelita o de nuestros papás sobre el futuro de la humanidad. Una de ellas es: «Al 2000 no hemos de llegar y ni de pasar», frase contundente, que a los que éramos niños en esa época nos ponía a pensar y más de uno nos hacían llorar. A mí mente llegaban las escenas de la película «Cuando el destino nos alcance», con el maravilloso actor Charlton Heston. Me imaginaba estar desayunando unas galletas verdes, y hasta llegué a soñarlo.
Dos décadas más tarde llegó otra amenaza a la humanidad. Los mayas pronosticaban, o eso fue la traducción que se dio a los vestigios de esa sociedad, con una fecha exacta, el mundo se extinguiría el 21 de diciembre de 2012. Hubo quien se puso nervioso, a más de alguno se le fue el sueño. Por ejemplo: en el libro de José Gil Olmos, «Los brujos del poder», nos enteramos de como el ex presidente Vicente Fox, pagaba una fuerte suma de pesos para consultar a los mayas galácticos. Tal tema también llegó a Hollywood, con la película 2012, protagonizada por el actor del momento John Cusack.
Hoy los mitos en el 2021 son sobre si el WhatsApp, Facebook o Instagram nos vigilan. Ya me imagino a los administradores de está última red social viendo tus fotos y diciendo: «¿ya viste donde comió él?», «¡que ricos se ven esos tacos!». No es nuevo que una aplicación de este tipo conozca de nosotros, solo que alguien se puso a leer detenidamente las condiciones y se hizo viral. Que no se mal entienda esto, todos tenemos derecho a la privacidad y libertad, pero cada vez que usted da aceptar a una página web, permites algo llamado «cookies», que lo que hace es autorizar que ese portal vea todas tus visitas a páginas web por tres meses. 
Al leer todas esas «letritas» de aplicaciones que normalmente usamos, te darás cuenta que son varias redes sociales que no son aptas para menores, y ahora se hará más énfasis en eso, por seguridad de los menores. Le sugiero que esperemos, no hay que llorar antes de tiempo, utilice está herramienta de comunicación, y que también se hizo indispensable para el trabajo, después de un tiempo adecuado de uso usted lo valore y tome la decisión. O como diría mi madre: «pa’que tanto brinco estando el suelo tan parejo.»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *