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Nos Vemos en mi Futuro

Nos Vemos en mi Futuro
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¿ Y quién es Usted?

José Ruíz Mercado
Nos Vemos en mi Futuro

Nos Vemos en mi Futuro

Nombre es lo de menos ¿Después del relato qué? La gran travesía ¿Hacia
dónde? ¿Has escuchado hablar de Morales Muñoz? Bueno, todo puede suceder
¿Lo crees? No, pero así es mejor.

Ahí estamos. Abrimos el libro. La frase inicial. La hemos vivido. A otro ritmo,
quizá, con otro sabor. Posiblemente. Tijuana, la tía Juana, la de la Avenida
Revolución, la ciudad de dos mundos dividida por un muro. Así las cosas.

Escucho a Manu Chao. Me gusta el tono. Abro el libro. Lo vuelvo colectivo. Por
eso de haberla vivido ¿De verdad no conoces a Morales Muñoz? La prosa es
veloz, de instantes te envía de un lugar a otro.

Hubo un tiempo cuando se habló de las culturas regionales, de la globalización,
del peligro de perder la identidad. Antes se hizo énfasis en un pasado indígena,
luego, regresó al presente. Los mundos.

Continúo con Manu Chao. El manifiesto en náhuatl. El fax pasó a la historia. Se
me hace divertido como pasa el tiempo. Apenas fue ayer. Hoy, estamos en otra
era, otra etapa posible.

Los nacidos a la mitad de los setenta recibieron una herencia. Todo producto de
las relaciones de generaciones anteriores. Los que dijeron cambiar el mundo, los
de la frustración de ese desear sin poder.

Los nacidos a mitad de los setenta continúan en la incógnita de la pregunta
maliciosa de quien porta una placa puede amedrentar al ciudadano común para
poder sentir su fuerza. Esto posiblemente también sea una herencia.

En la era del Internet es posible, con imaginación, realizar una narrativa con una
visión amplia, certera, sin darle mayor poder a los medios hegemónicos, una
narrativa emergente.

Fran Ilich nacido en los años intermedios entre los movimientos contestatarios
de los sesenta, el zapatismo, el Internet, la generación de los condominios, la otra
realidad de estudiar para ganar más con mayor carga tributaria. La ironía.

Nacido en Tijuana, con vivencia ahí mismo, su obra refleja el desenfado, la
posibilidad de sobrevivir a pesar del caos. Sus libros con una baja difusión. Autor
de muchas leguas de camino.

Lo irónico. Todo un participar en los medios. Reconocido en Tijuana por su
participación en los diarios. Sus reconocimientos. Vivir en el Bronx pudiera ser
referente para ser conocida su obra toda.

Sus personajes conocen su circunstancia. Reflexionan, piensan, se traduce su
visión del mundo en una pasividad aparente: “El mundo en que vivimos gira
alrededor del sol, es muy raro. La vida da vueltas y vueltas, las cosas se repiten y
se repiten; nunca sucede nada nuevo. La dialéctica miente. O tal vez no mienta,
tal vez sólo es que todo cambia tan lentamente que no lo notamos”

Lo cotidiano pareciera ser el hilo conductor de su obra. Me atrevo a decir que no
es para un lector convencional. Aparenta no suceder gran cosa. Aparenta. La
reflexión de la sociedad en su estado racional es el resultado.

Metro Pop fue publicada en mayo de1997. En el colofón dice: “Esta novela se
terminó de escribir el 20 de junio de 1993, mientras Contra-Cultura (menor) hacia
de las suyas con sus presentaciones y festivales mix-media”

Fran Ilich nació en Tijuana. Conoce sus calles, las transita. Todo un acto
ciudadano. Forma parte del movimiento tijuanense en la literatura. Con Metro Pop
se dio a conocer. Bueno, es un decir.

El año del 2007 publica Tekno Guerrilla. Más ácida, más irónica. Con la mayor
revisión a la sociedad contemporánea. El caos de convertirte en un número más,
en una tarjeta.

“El hecho era que la vida es un pequeño caos, era descubrir que durante años
nuestros padres nos educan para esperar lo mejor de la vida, y al crecer
descubrimos esa triste realidad que nos rodea, esta maldita incapacidad de alterar
el zoe-produkto. Nacer para entrar al trámite burocrático de la nada.”

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