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Cuerpos en Movimiento

¿Y quién es Usted?
Por: José Ruíz Mercado

Danza Moderna, Danza Contemporánea. Los grandes juegos de la continuidad. Personajes del escenario con su lenguaje, su estilo. Personajes en movimiento, en pausa, en color.

   Todo en el infinito nos permite un estado de lucidez, así se dice, así se cree. Sin embargo, ante la lucidez viene lo otro, el caos, la purificación. Cada bailarín toma su estilo, su fortuna.

   Los nombres son muchos, los estilos, como los individuos, guardan su propia individualidad, su propio camino. Lo estático es un movimiento aparente. El movimiento lleva a la luz (retorna) lo estático.

   Magia lumínica. Ojo de fotógrafo cauto. El momento percibe la importancia de la parte más pequeña que mueve el universo. La labor del fotógrafo, la labor del videasta.

   Unión. Trabajo colectivo. Coreógrafo atento a la lucidez del cuerpo. Bailarín con su visión del mundo próximo a decir otro espacio con el iluminador dispuesto a utilizar la acuarela con el pincel debido.

   Y nosotros, mortales indefensos al movimiento, público apenas, observantes del discurso. Nos espera el disfrute, la angustia. Esperar la espera como un sempiterno decir de centurias en silencio.

   Todo parece como separado. Público, por una parte. Bailarines, coreógrafo, técnicos por otro ¿Así será por la gracia, imposición de no sé quién? ¿Cuál es la función entonces del fotógrafo, del videasta? ¿En la lista de los técnicos?

   La interrogante abierta a la perversidad de quien afirma la grandeza de la tecnología, la verdad de vendedor del mes, de las novedades de las grandes (ahora pequeñas) máquinas.

   Perversión de quien pregona la superioridad de una máquina, el todos lo pueden hacer, el niño alejado del mundo por un celular. Perversión como poema con dedicatoria: Tus megabytes me traen a la ausencia/ Eres un Giga de emociones.

   Un ojo clínico es un portento de emociones, de sensibilidad capaz de decir la luz en un parpadeo. La profesión del videasta, del fotógrafo, tiene la capacidad de detener el movimiento en otro lenguaje.

   Me he preguntado sin poder contestarme si el profesional de la lente no estará en otra dimensión. A pesar de formar parte de la memoria aparece como el caminante, el cual se aparece en el momento exacto. Una imagen nos lleva a otra. Un individuo de espaldas caminando hacia ningún lado.

    Luego viene las interrogantes del método, la afirmación contundente: Nada se da aislado. El iluminador tanto como el videasta como el fotógrafo tienen el conocimiento de la luz y el color necesaria de un pintor; por lo mismo son artistas visuales.

   Nos topamos con esos esplendorosos libros de la danza, de los videos impresionantes partícipes de las grandes bienales internacionales, de la proyección en la esfera del movimiento.  Nos topamos. Luego, viene otro lenguaje, con otro alcance, otras necesidades: El cine con sus variables. Me encuentro en una sala de proyecciones, con otro cómplice ¿Cuál es el papel que juega el público? ¿Quién soy ante esta maravilla?

   Existe una frase egocéntrica para este déspota ilustrado: Sin público no hay obra, es posible ¿Pequeña cosa objeto del consumo delimita la creatividad del universo? ¿Será?

   También puede ser que, mientras ese universo del movimiento esté en manos de los estetas, estilistas; el público esté en la sociología. Puede ser.

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