La fábula de José y el león

DE LA CALZADA PARA ALLÁ

Juanto

Caminando por el pueblo que lo vio nacer Rogelio encontró a un viejo amigo de nombre José al que vio en muy malas condiciones, pudo ver que no tenía un brazo, una oreja y que caminaba con un bastón porque le faltaba un pie, al percibir eso, casi por reacción sin pensar preguntó a José: “¿Qué te ha pasado?” Y le contestó de manera automática que él era el orgulloso amigo de un león, que eran tan amigos que dormían en el mismo cuarto, y que ese privilegio traía consigo varias obligaciones tales como alimentarlo, mantenerlo sano y bien nutrido lo cual el cumplía de manera responsable y que solo había fallado en tres ocasiones donde no lo había alimentado, una por falta de recursos, otra por enfermedad y la más reciente por quedarse dormido, y pues su amigo el león había dispuesto de las partes que le hacían falta, perplejo Rogelio exclamó: “¿pero qué clase de bestia se alimenta de su amigo? Que aparte lo cuida lo nutre y alimenta”, y José dijo suavemente ya sin mirar a su viejo amigo a los ojos “A la que se lo permiten Rogelio, a la que se lo permiten”.

Acción Nacional tiene de amigo un león naranja en Jalisco, quien poco a poco se lo devora sin ningún pudor, primero compró sus liderazgos, luego su silencio, hoy en día a los que mandan en el partido azul, y frente a esto ¿Qué hace el PAN? Lo impensable: suplica jugar en alianza de nueva cuenta, y el displicente león dice que lo pensará.

Moraleja de esta fábula: Nunca un amigo es, quien poco ve en ti, y nada agradecerá un león el sacrificio del peón.

El panismo en Jalisco fue entregado como doncella en sacrificio del dragón, en una operación que se fraguó desde el CEN Nacional, donde Ricardo Anaya Cortés en los tiempos donde fungió como presidente del partido, pactó la adhesión de Movimiento Ciudadano a la candidatura presidencial que fue de él mismo, se cumplió el pacto y el panismo se vio arrollado por la maquinaria naranja que era lubricada y alimentada con panistas que rápidamente cambiaban de bando, hoy en día el acuerdo nacional no es operante más que en las diputaciones federales, pero el dueño de MC en Jalisco tiene pastando en su corral a la dirigencia que no solo aceptaría una alianza sino que la solicita, ahí tiene al primer promotor y auspiciador de Alfaro, el mismísimo Emilio González Márquez, ex gobernador de Jalisco, pidiéndola y en los corredores se ven a los hermanos de Tlaquepaque y grupos que dominan el Comité Estatal alentándola y dándola por hecho, tal parece que hay a quienes ser macetas y estar en el corredor es lo que más cómodo les resulta, ¿Qué dirían los viejos panistas que les tocó sostener a fuerza de convicción y necedad incluso las causas nobles del PAN? 

Entonces me detengo y pregunto: ¿Qué clase de partido depreda a sus aliados y busca desaparecerlos? Y contesto como lo haría José: “Al que se lo permiten Rogelio, al que se lo permiten”.

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