La Historia Desmesurada

¿Y quién es Usted?
Por: José Ruíz Mercado
Existen autores a quienes los medios, los grupos académicos, las grandes
empresas editoriales les abren las puertas para colocarlos como la gran
novedad. Y luego viene el olvido. La lista es grande.
En cambio tenemos otros cuya producción es lenta. Su obra no llega a ser
tan contundente, pero se afirma de poco a poco. En ocasiones pasa sin pena ni
gloria.
¿Cuántas de estos autores llegan a los núcleos neurálgicos del público de a
pie para afirmarse como los básicos de la lectura? Habría que hablar de esos
hilos emocionales para luego hablar de la lectura académica.
La distribución, aceptación, difusión, promoción de un autor y su obra es
complejo. Para llevar a cabo con feliz termino se requiere de toda una
estrategia.
Editorialmente hablando no es sólo de precios al público. Quien busca una
obra es porque sabe de autores y obras. Pero esto no lleva a mayores. Lo
complejo es la búsqueda y encuentro de nuevos lectores.
Y aquí entramos en otra dimensión. Hablemos de lectores ¿Por qué
buscamos una obra en específico? Ilustro. Cuando escuchamos hablar, o
leemos, de Franz Kafka ¿Por qué se nos viene “Metamorfosis”?
Otro ejemplo. Albert Camus. Inmediatamente vendrá El Extranjero, la novela
¿Y qué con la obra de teatro? ¿Y qué con el Cine? Luego entonces, ¿Camus
sólo escribió eso?
Por una parte, busquemos entonces la relación de esas obras con un público,
sus necesidades emocionales, sus limitantes. Soy lo que leo y, hasta lo que no
leo.
El problema no es si tenemos el hábito de la lectura. Sino la calidad de la
lectura, es decir, que tanto navegamos en la imaginación de lo literario, que
tanto entramos en la estructura, profundizamos en lo sígnico sin quedarnos en
la superficie de la anécdota.
¿Cuántas veces hemos escuchado la frase mi vida es para una novela? Voy
a escribir una contando lo mucho que he sufrido ¿Les suena? ¿Será por eso la
afición por “Metamorfosis”?
Luego me pregunto ¿Por qué algunos autores aparecen como la panacea y
luego se olvidan? Hablemos de Ángeles Mastretta, quien, en 1974, es becaria
del Centro Mexicano de Escritores.
Hablemos de Arráncame la Vida, la novela multipremiada y traducida al
alemán, inglés, francés, danés, turco, noruego, portugués, hebreo, holandés y
luego llevada al cine.
Hablemos de Ángeles Mastretta con su prosa, la cual, en ocasiones nos
remite a lo poético. Entra al discurso político magistralmente, nos habla de una
mujer con toda la autoridad enfrentándose al mundo y sus circunstancias:
Emilia Sauri.
Ella, Emilia, la protagonista de Mal de Amores, vive en un momento de la
historia de México, forma parte de una familia de abolengo, ella vive su instante
con todo el ingenio de una mujer inteligente.
Mastretta describe magistralmente ese periodo de la vida de un pueblo
convulsionado entre la tradición de un Siglo y el Comienzo del otro. Y lo hace,
ya lo dije, con la voz de la poesía.

Mal de Amores fue publicado por Alfaguara en 1997. Ganó el Premio Rómulo
Gallegos, otorgado por primera vez a una mujer. Y si usted, leyó alguna vez el
Diario Capitalino, Ovaciones, quizá recuerde la columna Del Absurdo a lo
Cotidiano.
Si, le debemos mucho a nuestra producción cultural. Y más aún, al estudio de
la misma.

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