Guadalajara, Jalisco.– Han pasado ya tres años desde que Ángel fue visto por última vez y, pese al tiempo transcurrido, su familia y amigos continúan firmes en la exigencia de justicia. Frente al Palacio de Gobierno de Guadalajara, encendieron veladoras como símbolo de esperanza y de un clamor que no se apaga.
La madre del joven, Angélica Nuño, encabezó la concentración acompañada por personas cercanas y colectivos que comparten el mismo dolor. Con voz firme, reiteró su compromiso de seguir buscando a su hijo: “Ángel, no descansaremos hasta encontrarte”.


El acto, cargado de emotividad, reflejó el contraste entre el lento paso del tiempo para las familias de desaparecidos y la aparente rapidez con la que se disipan las acciones oficiales. Para ellas, cada día sin respuestas es una herida que se profundiza.
Más que un homenaje, la manifestación fue un recordatorio de la crisis que atraviesa México en materia de desapariciones. Cada veladora encendida frente al Palacio de Gobierno simbolizó no solo la esperanza en el regreso de Ángel, sino también la exigencia de que las autoridades refuercen los esfuerzos de búsqueda y brinden resultados concretos.
La familia de Ángel subraya que no se trata únicamente de una lucha personal, sino de una causa colectiva que involucra a miles de hogares en el país. Mientras la llama de las veladoras siga iluminando las noches de Guadalajara, la esperanza de encontrar a los desaparecidos seguirá viva.

