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Blanca Nieves Palacios
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Blanca Nieves Palacios Barreda

Blanca Nieves Palacios

El caso Lozoya

Aclarar es pertinente que, casos como el aquí presente, en México se repiten desde décadas atrás, por eso la reiterada frase: “todos se tapan con la misma cobija tratándose de corrupción”, se ha vuelto una tradición.

Bien decía Oscar Chávez, canta autor mexicano que, el petróleo, más que riqueza para los mexicanos, sería una maldición y no se equivocó, pues la voracidad de algunos mexicanos los llevó no sólo a enriquecerse sino a entregar esa riqueza a manos extranjeras, como en los tiempos del General Antonio López de Santa Anna (1995-1876), con diferente modalidad, el entregaba superficie de nuestro territorio, no petróleo.

El petróleo, una de nuestras riquezas, pasó a serlo formalmente durante el sexenio del presidente de México Lázaro Cardenas (1934-1940) quien un 18 de marzo de 1938 decretó la nacionalización de la industria petrolera a la que se le denominó, Petróleos Mexicanos (PEMEX); el primer director de ésta nuestra empresa petrolera fue, Manuel Santillán de 1937 a 1938; surge la pregunta, porque siendo un geólogo destacado solo duro un año en ese puesto, la respuesta según historiadores, se debió a la interceptación de una carta escrita por el barón Von Collenberg, ministro plenipotenciario de Alemania a México, por el Consulado Británico.

La carta estaba dirigida a Manuel Santillán, director general de la Administración Nacional del Petróleo, con intenciones de establecer un acuerdo comercial entre México y Alemania. Los alemanes estaban interesados en desplazar a Inglaterra y Estados Unidos a quien México le estaba vendiendo petróleo. La duda quedó sobre si había soborno de por medio por parte del director de PEMEX.

Le precedirían a Santillán, 20 directores más, todos miembros del Partido de la Revolución Mexicana (PRM), primer nombre del Partido Revolucionario Institucional (PRI), salvo Juan José Suárez Coopel, que se decía “independiente”, pero igual que los otros hizo una gran fortuna, en la actualidad, a la vista está pues vieron en PEMEX la caja fuerte que a su disposición estaba, tal como fue la” partida secreta” de, Carlos Salinas de Gortari que a la fecha, no sabemos los mexicanos a cuanto miles de millones ascendía; los priistas institucionalizaron la corrupción, llevándola como imborrable tatuaje en sus manos y los militantes del Partido de Acción Nacional han sido sus magníficos alumnos y muy aventajados.

De todos estos directores de PEMEX, solo 3 han sido llamados a cuenta: Jorge Díaz Serrano, 1981-1982, un año duró en el cargo, por la compra a sobre precio de dos buques en 34 millones de pesos, fue acusado de fraude; Rogelio Montemayor, acusado del desvío de 1,100 millones de pesos, que se conoció como el “pemexgate” destinados a la campaña de Francisco Labastida, candidato en el 2000 a la presidencia por el PRI; le siguió Raúl Muñoz Leos, que suplió a Montemayor a fines del 2000 al 2004, año en el que se le descubrió un “quebranto” por 1,724 millones de pesos.

De estos, ladrones de cuello blanco, el único que piso la cárcel por cinco años fue Díaz Serrano porque siendo Senador del PRI, tenía desafuero, y se oía fuerte la frase de campaña de Miguel de la Madrid, “la renovación moral”; los demás fueron arropados con esa “cobija” priista de la que hablamos al inicio.

Emilio Lozoya Austin ocupó la dirección de PEMEX el 4 de diciembre 2012 al 8 de febrero de 2016, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto; no fue la excepción en esos fraudulentos manejos en PEMEX; detenido el 12 de febrero de 2020, en Benahais, Málaga, España, fue extraditado el 16 de julio de ese mismo año para enfrentar los cargos de soborno de ODEBRECH y, la compra de una planta de nitrogenados a sobre precio.

Acostumbrado Emilio Lozoya a que todos los directores de PEMEX robaban y nada pasaba, hizo lo miso en eso de los manejos pagados por sobornos y enviar millones de dólares a cuentas en el extranjero, utilizando a su madre y hermana que con esa misma mentalidad, encantadas aceptaron hacerla de “lavadoras de dinero”, sentirse funcionarias de alcurnia y darse una vida de gran lujo.

Hoy que sobre ellas giraron orden de aprehensión, corren a ampararse, el recurso de los delincuentes y sale la señora Gilda Austin Solis,a través de su abogado a decir que, no puede estar en la cárcel porque padece lo mismo que las delincuentes de Elba Esther Gordillo y Rosario Robles: trastornos depresivos; anorexia; ideas de muerte; cansancio; insomnio y tristeza; vergüenza, ninguna de las 3 mencionadas dijeron sentir.

Pero si de aplicar la justicia se trata, es de entenderse que, los directores no se mandan solos, ni toman decisiones de manera unipersonal, existe un Consejo de Administración, del cual forma parte el director de la Comisión Federal de Electricidad, y demás directores que son parte del gabinete extendido del presidente de la República, sólo él puede removerlo o el Consejo en su conjunto, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) tiene frente así la respuesta para saber sobre quien hay que girar orden de aprehensión de manera urgente.

No podemos los mexicanos aplaudir que hayan detenido solo a uno de los delincuentes de baja monta, y no a los cabecillas de ese cártel de corrupción que son los ex presidentes viviendo en España, país que les ha dado albergue, dándose una vida de lujos con todo lo que aquí en México robaron.

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