Saltar al contenido

Tan lejos de Dinamarca y tan cerca de Cuba

Victor Vish Fernandez columnista

CAFÉ SIN AZÚCAR

Víctor Vish Fernández

Nos prometió un sistema económico y de salud como el Dinamarca, pero lo que nos han entregado es lo más parecido a Cuba. Las brigadas de salud que llegaron en plena pandemia desde la isla, no ayudaron, solo desplazaron al enfermero y médico mexicano.

Que el gobierno haya aceptado incluir el personal de Cuba, que por cierto mal capacitado para lo que se vivía, en momentos de subempleos y desempleo, se puede leer también discriminación al trabajador azteca; un servicio mediocre que el gobierno cubano recibió 6.2 millones de dólares del gobierno de la Ciudad de México y 2 millones de dólares del gobierno de Veracruz.

Dinero que no vio el trabajador cubano, sino el gobierno de la isla. Le explico, un porcentaje mínimo lo recibió el personal médico, solo para mal vivir, otro monto semejante se le deposito en una cuenta que solo podría cobrar estando en su país, y un 90 por ciento de lo prometido era para la administración de Miguel Díaz-Canel. 

De esta forma el gobierno que encabeza Andrés Manuel López Obrador (AMLO) apoya “la revolución cubana”. El primero en realizar este tipo de apoyos fue Hugo Chávez. Años después Venezuela realizó intercambio de barriles de petróleo a cambio de las caravanas de salud de Cuba. 

Café exprés.

El médico mexicano recibió pagos de 9 mil mensuales, por jornadas de 24 horas. Para el médico isleño se le pago $145 mil al mes por jornada de 8 horas, además se pagó hospedaje en hotel 4 estrellas, comida y traslados del hotel al hospital, sin estar titulados, ni tener cédulas. Requisitos que el trabajador mexicano no le perdonan para ser contratados.

Refil. AMLO solo copia la ideología de Echeverría, que fue el primer presidente que se vendió como el mesías y que sería quien llevará la cuarta transformación, su eslogan era “la esperanza del pueblo”. Para el exterior copia algunos hechos de dictadores populistas como Hugo Chávez. 

Cómo decía mi padre, “santo que caga y mea, el Diablo que se lo crea.”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: