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Llegó Temprano

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¿Y quién es Usted?
José Ruíz Mercado

Víktor Boga llegó temprano ese día al Andén, la cafetería situada en el barrio de las nueve esquinas, el espacio desde donde se trasmitía el programa de radio por internet.

   Hace tres años este tipo de transmisiones no era tan frecuentes. Un año después aparecerían por todos lados, y a la menor provocación. El Andén estaba situado en un lugar con cierta magia.

   Quienes atendían el lugar entendían de cocina, sabían los ingredientes necesarios para un café, sus variables, los tés con su infusión precisa. Y mejor ni hablar de las pizzas a la leña.

   Pero, además, la selección de libros, bien pudiéramos decir para expertos, sin dejar de lado las pequeñas muestras de los artistas visuales, los llamados emergentes, con una selección de exquisito gusto. Como dije, un lugar con magia.

   Un tapanco abrigaba la sala de transmisiones. Madera, las máquinas con sus pantallas, daban al recinto un sentido especial.

   Todo estaba preparado para realizar los viajes a la ciber espacialidad. La calle no importaba tanto, era esa magia encontrada, creada real, la envolvente. Y Víktor Boga llegó temprano.

   Era el momento de hablar de la obra del maestro ¿Y quién mejor que Boga, estudioso de la estructura poética de Hugo Gutiérrez Vega? No hacía falta el glamur, los yo lo conocí, esos comentarios de los grupos de sociedad tan dados a relucir en ciertos sectores.

   Por algo, Alejandro Sánchez y él habían diseñado, en vida del maestro Gutiérrez Vega, la Cátedra, con sus seminarios de periodismo cultural, el encuentro de poetas en Vallarta, la Revista Letras en la Mar, y la casa, la que por varios años albergó el recinto cultural

    Ese día, creo inicios de febrero de 2019 Víktor Boga llegó temprano. Pidió su café, charlamos del contenido del programa. Debía de ser especial, era especial, deberíamos acercarnos, aunque fuera un poco, a lo realizado por él en otro espacio, en otras circunstancias. Y charlamos, discutimos la fórmula para entrar, en una aparente improvisación (aparente) nada más.

   Se hablaría de su poesía, de la relación con Ignacio Arriola, de sus años como rector de la Universidad de Querétaro, de su trabajo en los suplementos culturales, pero, sobre todo, de su poesía, y para ello Víktor traía consigo un muestrario de su obra, los libros claves, los menos conocidos. Sus libros.

   Pocos se dan el lujo de conocer la obra a profundidad de un autor, más allá de sus anécdotas, con sus anécdotas, las valiosas, y Boga las conoció al grado de entender con una sonrisa lo importante de su momento.

   Las charlas organizadas en el marco de la FIL acerca del periodismo cultural. Ya lo veo en esas mesas redondas, con la profundidad de sus ponentes. Ahí estaba el maestro con su discípulo, siempre atento.

   Ese día llegó temprano. Nos acompañamos en el ritual del café. Charlamos. Ninguno de los presentes nos imaginamos que esa sería la última charla. La del Andén.

Ese día llegó temprano. A los meses me entero de su deceso. Y me llevó a recordarlo en otros tiempos, en otros espacios.

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