Para recordar

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“No preguntes por qué; pregúntate por que”
El Cape

Roque Albin Huerta

Para recordar

El nombre Guadalajara proviene de un vocablo árabe que significa “río de piedras”, “río que corre entre piedras” o “valle de las fortalezas”. Antes de su asentamiento actual, Guadalajara tuvo otros tres asentamientos, que son: Nochistlán, Tonalá y Tlacotán (Ixtlahuacán del Rio); finalmente, el martes 14 de febrero de 1542, fundaron Guadalajara por cuarta y definitiva vez, siendo orgullosamente la capital de Jalisco.

Actualmente Guadalajara forma parte de un área metropolitana integrada por diez municipios que son: Zapopan, San Pedro Tlaquepaque, Tonalá, Tlajomulco de Zúñiga, El Salto, Ixtlahuacán de los Membrillos, Juanacatlán, Zapotlanejo, Acatlán de Juárez y la propia Guadalajara, donde viven poco más de 5.3 millones de habitantes (INEGI 2020). Nuestra ciudad es reconocida por la calidez de su gente y por la calidad de vida que ofrece a sus habitantes. La Perla de Occidente se ha consolidado como una de las grandes capitales de América, como una ciudad cultural, diversa e innovadora.

Para todos los municipios involucrados, pertenecer a la Zona Metropolitana de Guadalajara es de gran relevancia, pues al ser la capital de Jalisco, ha sido el centro del desarrollo del poder político y económico del estado, de modo que los municipios pueden participar en proyectos de urbanización, en algunos casos cofinanciados por el Gobierno del estado en beneficio de todos los ayuntamientos.

Ahora bien, por cuestión de espacio, habré de referirme sólo a Guadalajara, asegurando que padecen lo mismo en los demás municipios y zona conurbada.

Ya es costumbre que en el temporal de lluvias la Perla Tapatía se ve afectada por los constantes encharcamientos e inundaciones de las diferentes avenidas, calzadas, pasos a desnivel, túneles etcétera. Un factor importante es que, la capacidad de nuestros colectores no alcanza a desplazar esas corrientes de agua, teniendo como consecuencia, en el mejor de los casos, pérdidas materiales y en otros, hasta personas que fallecen a causa de este fenómeno natural. Pero ¿cómo reaccionamos como sociedad? Lo primero que se nos viene a la mente es culpar al gobierno de que no hace bien las cosas.

Tanto el gobierno estatal como el municipal y los Organismos Públicos Descentralizados (OPD), se ocupan en disminuir esta recurrente problemática, sin obtener mejores resultados, ¿por qué?; pueden ser muchos los factores: red de alcantarillado antiguo, falta oportuna de proyectos para paliar o prevenir inundaciones, agregando también que, nuestra Guadalajara no es como la de hace 70 años.

En esta gran parte de prevenir o evitar estas catástrofes, depende mucho de nosotros, si tomamos conciencia de que tirar basura en las calles, escombros, colchones, muebles, animales muertos, televisiones, llantas y partes automotrices, provoca accidentes en virtud de que se tapan coladeras y alcantarillas. De esta manera el gobierno no resolverá esto que daña a los tapatíos.

Es indudable que nuestro estado vio nacer al mariachi y sus sones jaliscienses; es el pueblo que creó el tequila y el lugar que sirvió como marco para la abolición de la esclavitud. Por lo anterior, y más, la Perla de Occidente, Guadalajara, es y seguirá siendo la joya más preciada de México.

Sigamos, pues, conservando la imagen que se tiene, coadyuvando cada uno de nosotros y desde nuestra trinchera con nuestros gobernantes a mantener viva y limpia nuestra ciudad que nos heredaron nuestros padres y ancestros, que de la misma manera dejaremos a los que nos suceden.

Respetable amigo lector, seguro estoy que dentro de nuestros proyectos familiares es ver que los nuestros vivan lo mejor posible y con mayor bienestar que el nuestro, podemos ser el agente de cambio, hagámoslo. Gracias por sus valiosas opiniones.

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