El Vaticano ha confirmado que el joven conocido como el “Influencer de Dios” será declarado santo en una ceremonia en la Basílica de San Pedro.

Es oficial: Carlo Acutis el llamado “Influencer de Dios”, será canonizado el 7 de septiembre de 2025.
Guadalajara, Jal. Carlo Acutis, conocido como el “Influencer de Dios”, será canonizado el próximo 7 de septiembre, cinco meses después de la fecha propuesta por el Papa Francisco.
Se decidió santificar al joven italiano luego de que fieles aseguraran que, a través de la fe en él, sus peticiones “fueron concedidas”.
La canonización del primer santo católico de la generación millennial fue anunciada por el papa León XIV .

El próximo santo milenial, Carlo Acutis, fue un italiano nacido en Reino Unido que murió de leucemia en 2006 a los 15 años, iba a ser canonizado el pasado 27 de abril pero el evento se suspendió tras la muerte del papa Francisco.


León XIV anunció la nueva fecha durante una reunión con cardenales para discutir las causas de su santidad.
La santidad de Acutis ha atraído la atención de los jóvenes católicos y es probable que convoque a decenas de miles de personas a Roma.
El proceso, de acuerdo con la creencia impartida por el Vaticano, comenzó hace más de 10 años por la iniciativa de un grupo de sacerdotes y amigos, y se formalizó poco después de que el papa Francisco comenzara su papado en 2013.
Antes de su fallecimiento, el Papa Francisco, habría sido el encargado de encabezar la ceremonia que convertiría a Acutis en santo.
Quién fue el próximo santo milenial
Carlo Acutis nació el 3 de mayo de 1991 en Londres, Inglaterra ya que sus papás estaban ahí temporalmente pero al nacer su familia regresó a Milán, Italia, de donde realmente provenían.
Desde los 7 años, tras hacer su Primera Comunión hizo un compromiso de no faltar ni un día al encuentro con Dios en la Misa; “Estar siempre unido a Jesús se convirtió en mi proyecto de vida”.

Carlo era un gran aficionado de la informática y la programación y fue precisamente por medio de la creación de sitios web y vídeos donde comenzó a dar testimonio de su fe.
Carlo mostraba un gran amor por la Eucaristía y la mantenía como centro de su vida; “La Eucaristía, mi autopista al Cielo”. Tanto así que se dedicó a crear material audiovisual para dar a conocer la Eucaristía y los milagros eucarísticos.
Fue voluntario en comedores sociales y apoyaba a la gente que no tenía hogar, siempre evangelizando.
A principios de octubre del 2006 le detectaron leucemia tipo M3 (bastante agresiva).
“Ofrezco al Señor los sufrimientos que tendré que padecer por el Papa y por la Iglesia, para no tener que estar en el Purgatorio y poder ir directo al Cielo” , fue lo que dijo Carlo a sus padres.

Carlo Acutis tuvo varias predicciones en su juventud, una de ellas fue su muerte al pesar 70kg y otra fue que su madre tendría mellizos en un futuro; ambas se cumplieron.
Cuenta su madre que en el funeral de Carlo había mucha gente tanto en misa como en el cementerio, pero lo que le parecía raro era que eran personas que ella nunca en su vida había visto pero todos hablaban de cómo Carlo los había ayudado y todo lo que había hecho por ellos.
El milagro de Acutis
El pasado 21 de febrero 2020, el Papa Francisco aprobó un milagro atribuido a Carlo; la curación inexplicable de un niño en Brasil. El padre Marcelo Tenorio, vicepostulador de la causa de canonización de Carlo cuenta tal cual el milagro:
“El 12 de octubre de 2010, en la capilla de Nuestra Señora Aparecida, en el
momento de la bendición con la reliquia, se acercó un niño acompañado por su abuelo. El niño estaba enfermo de páncreas anular, una enfermedad congénita que se estaba tratando.
Esta enfermedad causaba que el niño vomitara todo el tiempo, lo que lo
debilitaba y lo abatía mucho, porque todo lo que comía lo devolvía, incluido el líquido. Ya llevaba una toalla, porque su situación era grave. Cada vez más débil, debilitado, encontraría una muerte segura. Durante la bendición, el niño le preguntó a su abuelo qué debía pedir y este le dijo que rezara, pidiendo para dejar de vomitar y así sucedió.
Cuando llegó el turno del enfermo, tocó la reliquia de Carlo y dijo con voz firme: ‘Dejar de vomitar’ y a partir de entonces, ya no vomitó.
En febrero de 2011, la familia ordenó que se realizaran nuevas pruebas al niño y se descubrió que éste estaba completamente curado”.