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Carácter y temperamento

Generalidades

José Roque Albín Huerta*

El gen es la unidad de almacenamiento y transmisión de información de la herencia de las especies, cada organismo tiene por lo menos dos formas de cada gen, llamadas alelos, uno procedente del padre y otro de la madre, pueden tener la misma información o distinta. Los genes llevan información que determina nuestros rasgos, es decir, aspectos o características de cómo somos y que nos trasmiten nuestros padres (los heredamos de ellos), que también pueden ser transmitidos a nuestros descendientes.

La Real Academia Española define al carácter como El conjunto de cualidades o circunstancias propias de una persona, cosa o una colectividad que se distingue, por su modo de ser u obrar.

También se dice que el individuo es homocigótico (que procede de la unión de células sexuales con la misma dotación genética) y de ahí se define un carácter determinado por un gen, cuando los dos aleos que ha heredado correspondientes a ese gen son iguales, es así que cada uno de esos aleos se encuentra en cada uno de los cromosomas homólogos que tiene el individuo, existen otros factores que son determinantes para el carácter además de la herencia, el afecto, la nutrición, la salud física, el desarrollo neuropsicológico, el ambiente y el aprendizaje.

En otro orden de ideas, son muchos los psicólogos y psiquiatras que todavía expresan discordancias sobre el significado especifico que le dan al concepto del carácter, pese a ello, entre las semejanzas que se encuentran en las explicaciones de aquellos investigadores que trabajan para extraer conocimiento del tema, se encuentra la idea de que el carácter de una persona resume la manera en la que esta persona reacciona habitualmente frente a una situación, circunstancia o acción determinada.

Siguiendo con el estudio, el temperamento se ha definido, clásicamente, como la predisposición emocional congénita, la manera básica como un individuo se enfrenta y reacciona ante una situación determinada, en otras palabras, el temperamento constituye la tendencia constitucional del individuo a reaccionar de cierto modo ante su ambiente, se trata de diferencias innatas y reconocibles desde el momento de su nacimiento, el temperamento es el estilo conductual o la reactividad emocional que manifiesta el individuo desde su nacimiento.

El temperamento y el carácter forman parte del mismo proceso de aprendizaje. El carácter es el fruto de la experiencia y representa el modo como el individuo interpreta las respuestas a los estímulos intrapsíquicos o a los provenientes del medio que lo rodea. Por lo tanto, el carácter es escasamente heredado y está

influido por el aprendizaje sociocultural, pero el carácter tiene capacidad para modificar el temperamento, permitiendo al individuo aprovechar lo útil y amortiguar las tendencias biológicas o los instintos menos deseables.

Mientras que con el temperamento nacemos y es el cimiento de lo que seremos en la vida, el carácter resulta del trabajo de moldear ese primer rasgo inicial. Así, el carácter es modificable, educable, adquirido y se puede modelar y controlar en sus diversas manifestaciones externas. El carácter de una persona es la manera en la que esta reacciona habitualmente frente a una situación, es también la forma de expresar esta manera de reaccionar, señalando que se posee tal o cual perfil, característica o inclinación.

Finalmente, para el psiquiatra y genetista estadounidense Claude Robert Cloninger conocido por su investigación sobre la base biológica, psicológica, social y espiritual de la salud mental y las enfermedades mentales, sostiene que, el temperamento está constituido por las respuestas asociativas de tipo automático a los estímulos emocionales básicos que originan la formación de hábitos y el desarrollo de habilidades. El carácter, en cambio, se refiere a los conceptos de autocuidado y autovigilancia que influyen en la actividad humana de tipo voluntario, y predispone a las actitudes.

Estimado lector, en nuestra vida cotidiana conocemos gente de carácter y temperamento diferente, tenemos la capacidad para convivir en sociedad, usted tiene la mejor opinión.

José Roque Albín Huerta.

 es rector General del Centro Universitario Uteg*

[email protected]

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