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Mente saludable

Generalidades

José Roque Albín Huerta*

Trastorno en su origen etimológico es un término compuesto por dos vocablos latinos; trans que es sinónimo de al otro lado y del verbo tornare que se traduce como girar o tornear, es así pues como este término tiene diferentes usos ya que puede tomarse como una referencia a una alteración no aguda de la salud o bien a un estado de enajenación mental, también, quien padece de este trastorno, invierte el orden regular de algo o perturba el sentido de la conducta de alguien.

Dentro de esta amplia gama de trastorno, existe el psicológico que se refiere a un desequilibrio del estado mental de una persona, por lo general se recomienda se acuda con un profesional para que reciba el tratamiento psicoterapia, ya que los trastornos psicóticos se caracterizan porque la persona que lo padece sufre de alucinaciones llegando a agravarse a través de la esquizofrenia.

El trastorno neurótico se caracteriza porque el que lo padece condiciona no solo su pensamiento sino su realidad y sus relaciones sociales, desencadenando una culpa por determinadas fobias o la ansiedad, este conjunto de afecciones psiquiátricas que modifican el normal desarrollo de las relaciones interpersonales es conocido como trastorno de la personalidad; en ese contexto los psicólogos creen que convergen distintos factores genéticos y ambientales que pueden suscitar la aparición de ese trastorno que altera el patrón complejo de características psicológicas que definen al individuo.

Estudios de psicología coinciden en que, a partir del siglo XX, por los diversos cambios de vida, guerras y demás factores predominantes, nación un trastorno que marca una alerta en las sociedades de los pueblos; el trastorno negativista desafiante que se considera como un patrón repetitivo de conducta negativa, desafiante y desobediente, normalmente dirigido contra las figuras de autoridad.  

Los más vulnerables de esta patología son los niños con trastorno negativista desafiante son pertinaces, difíciles, desobedientes e irritables, sin ser físicamente agresivos o sin violar realmente los derechos de los demás. A veces se considera que el trastorno negativista desafiante es una forma más leve de trastorno disocial sin embargo, los dos trastornos tienen características distintas. Los niños con trastorno disocial parecen carecer de conciencia y, a diferencia de aquellos con trastorno negativista desafiante, violan repetidamente los derechos de los demás, a veces sin ningún signo de irritación.

Muchos niños en edad preescolar y jóvenes en la fase temprana de la adolescencia muestran de forma ocasional una conducta desafiante, pero se diagnostica el trastorno negativista desafiante solo si esta conducta persiste durante un periodo de 6 meses o más y si es lo bastante grave como para afectar al desarrollo social o académico. Se desconoce la causa del trastorno negativista desafiante. Probablemente es más común entre los niños de familias en las que los adultos tienen fuertes discusiones, este trastorno indica problemas subyacentes que pueden requerir más investigaciones y tratamiento.

Otro trastorno, entre muchos, es el bipolar que se refiere a una alteración del estado de ánimo del individuo que pasa de la fase depresiva en forma sucesiva, se origina por un desequilibrio químico en los neurotransmisores, por último, los trastornos alimentarios son aquellas enfermedades que se manifiestan a través de una conducta alimentaria y que suponen el reflejo de otros problemas como la distorsión de la propia imagen corporal y la adquisición de ciertos valores mediante el cuerpo.

Finalmente, la bulimia y la anorexia, por ejemplo, son dos de los trastornos alimentarios más usuales que afectan a miles de personas en todo el mundo, la primera se define como el trastorno que se da una persona con sus atracones comiendo y luego, para contrarrestar todo lo ingerido y evitar engordar, se provoca el vómito o recurre a la toma de laxantes. Por su parte la anorexia se define por el hecho de que una persona que tiene ese padecimiento come muy poco, o nada, y además para seguir bajando de peso realiza innumerable ejercicio físico y también se provoca el vómito.

es rector General del Centro Universitario Uteg*.

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