Saltar al contenido

Romanticismo de la 4T

Café sin azúcar

Víctor Vish Fernández

Con discursos del siglo pasado, prometiendo solución a la pobreza, impartir justicia, igualdad y salud, son los temas que parecería que ya se habrían solucionado décadas atrás; pero eso fue suficiente para endulzar las necesidades del pueblo, ciudadanos hartos de la impunidad y corrupción que pululaba en administraciones anteriores, que creyó en esas promesas de campaña, confío en ese líder de oposición que gallardamente contradecía a las autoridades, y dio su voto hace tres años a Andrés Manuel López Obrador (AMLO), ciudadanos hoy desilusionados, y lo reflejaron en elecciones anteriores.

A la mitad del sexenio del presidente de México, los resultados de su admiración son pésimos, en salud fallecen seis niños al día por falta de medicamentos contra el cáncer, la pandemia mal manejada, lleva más de 500 mil muertos, y estamos entrando un segundo repunte de infectados, con la variante Delta; y un subsecretario de Salud Hugo López-Gatell, preocupado más por defender a su “patrón” AMLO, que por tener una estrategia para evitar más decesos. La pobreza sigue en aumento, suman más de 15 millones de personas, duplicando los números del régimen del expresidente Enrique Peña Nieto.

En temas de seguridad, es un terror lo que vivimos en el país, no hay día que no ocurra una masacre, los feminicidios siguen en aumento, pueblos que se tienen que desplazar por violencia que existe entre grupos de la delincuencia organizada. En Sinaloa van 860 personas que han tenido que irse de sus casas; en Michoacán 240, en Guerrero cinco mil 56, Oaxaca 300, en Chiapas cinco mil 35, números de 2019. Para el 2020 los datos de la CMDPDH, revelan que más de nueve mil 700 personas fueron desplazadas por la violencia en México; este año se han podido documentar tres mil 546 casos.

En el tema de corrupción qué le puedo decir, que no haya visto usted ya en los “videoescándalos” de los hermanos de AMLO. Pero también agregue el caso de Felipa, Bartlett padre e hijo, Irma Eréndira, las casas no declaradas de John Ackerman, igual las de Alfonso Durazo Montaño, por mencionar algunos. En resumen abrazos a mis amigos, indiferencia al pueblo.

Café exprés. El béisbol es la pasión del presidente, y también se ha visto beneficiado. En el régimen de AMLO se han destinado mil 723 millones de pesos (mdp) a este deporte. Para el estadio “Centenario, 27 de febrero” en Tabasco el gobierno federal destinó 207 mdp, y para el estadio “Beto Ávila” 205 mdp. Y estadio de los Piratas de Campeche se destinarían 87 mdp.

Refil. AMLO es un presidente que ni cacha, ni picha y al que se atreve a batear es sometido con el poder de la Unidad de Inteligencia Financiera. Un sexenio que se caracteriza por destruir, y apatía por construir. Cómo una vez dijo Nelson Mandela: “Lo más fácil es romper y destruir. Los héroes son los que firman la paz y construyen”. Hoy AMLO ya está en la historia de México, pero como el peor de la historia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: