Un legado de cuarta

CAFÉ SIN AZÚCAR

Víctor Vish Fernández

La estela que está dejando la cuarta transformación en México es una crisis profunda, que el propio presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), reconoce estar ante la más grave desde el siglo pasado. Un país envuelto en violencia, con un crecimiento en feminicidios alarmante de 7.1 por ciento esto nada más en los cinco primeros meses de 2021, además las violaciones crecen 30 puntos porcentuales respecto al mismo periodo del año anterior, AMLO lo reconoce, pero no hace nada. Bueno, si han hecho cosas cómo blindar el Palacio Nacional el ocho de marzo, y minimizar los hechos, siendo una administración misógina.

Los números no mienten; de 423 asesinatos de mujeres, 57.4 por ciento de los casos se concentra en ocho entidades: Morelos, Sonora, Quintana Roo, Colima, Jalisco, Sinaloa, San Luis Potosí y Chiapas.

Una crisis también en temas de salud, la falta de medicamentos, una austeridad que lleva al no cumplimiento de los tratamientos, de proveer de insumos básicos a los médicos, y se ha convertido el cáncer infantil en la segunda causa de muerte de niños y adolescentes en México.

Pareciera que para AMLO las mujeres y los niños no importarán, minimiza los números, adopta la posición de víctima, después dice tener otros datos, y remata con una frase o dicharacho para nota del día, pero sigue sin mover un dedo para resolver lo realmente importante. Y para el presupuesto anual el tema de salud tendrá un incremento de 15.2 por ciento y el Tren Maya incrementará (68%), en comparación a 2020. Esto también forma parte del legado de una cuarta transformación de cuarta.

Café exprés. Petróleos Mexicanos (Pemex) es un saco roto, no ha producido ni una cuarta parte de la inversión económica, y niño que nace con una deuda de 17 millones de pesos (mdp), gracias a Pemex, empresa que solo entorpece el crecimiento económico de México, según un estudio de la Universidad Rice. En 2019, Pemex perdió casi 358 mil mdp, el año pasado 2020 las pérdidas fueron de 481 mil mdp. Convirtiéndose en la empresa petrolera más endeudada del mundo con 110 mil millones de dólares (mdd) en deuda y su perfil crediticio está no solo en el piso, está en el sótano, deteriorada en su máxima expresión.

Refil. Recibir a mandatarios de países que sus gobiernos persiguen a sus opositores, violan los derechos humanos habitualmente, que su característica principal es ser opresores del pueblo, y además creer que son héroes, pues como decía mi padre: “dime con quién andas y te diré quién eres”. Y AMLO juega a ser simpático, el que le caen bien a sus amigos, soñando a ser líder, pero solo es usado ante sus anticuadas ideas, y ver cómo se le desmorona un país en sus manos. Cómo una vez dijo Eduardo Galeano: “Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos”.

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