Expropiación

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GENERALIDADES

José Roque Albín Huerta*

En nuestro país, la historia ferrocarrilera comenzó en 1837 cuando se desempeñaba como presidente por tercera vez el militar y político Trinidad Anastasio de Sales Ruiz Bustamante, le otorgó al ex-ministro de Hacienda, José Francisco Ponciano Arriaga Leija, la construcción de la primera línea ferroviaria que pretendía enlazar el puerto de Veracruz a la capital de México. Sin embargo, fue hasta el 16 de septiembre de 1850 que se inauguraron los primeros 13 kilómetros desde el puerto hasta el Molino.  

Por ser el ínter-régimen de Manuel González, mucha gente considera que el periodo de 1880 a 1884 faltaba importancia, sin embargo, en Chihuahua los cuatro años de su gestión vieron dos sucesos de gran impacto: la destrucción y exilio de lo que quedaba de la nación apache, y la construcción del Ferrocarril Central Mexicano que enlazó el estado de Chihuahua con el centro de México: dos hechos detonantes que fungían como gatillos a la bonanza económica del porfiriato en Chihuahua.

La construcción fue rápida a un paso apresurado. El 5 de mayo de 1882 la vía alcanzó a Rancho Gallego, y cuatro meses después a Chihuahua.  De igual manera la construcción avanzaba desde el sur y llegó a Aguascalientes el 21 de septiembre de 1883 y a Zacatecas antes del fin de ese mismo año.  En abril de 1884 se completaron los 1970 kilómetros de vía que embonaron el centro de México con la frontera septentrional.

En 1880, se crea el Ferrocarril Nacional Mexicano; el general norteamericano William Jackson Palmer y sus colegas del Denver y Río Grande Railway, buscando la manera de aprovechar su línea que estaba por llegar a los que es El Paso, Texas, incorporaron el Mexican National Railway, hoy Ferrocarril Nacional Mexicano, así fue que, hasta septiembre de 1888 que se terminó de construir una vía angosta que unía Nuevo Laredo (no El Paso, Texas, ni Paso del Norte, Chihuahua) a la Ciudad de México.  

En 1902, se reincorporaron en Utah como el National Railroad of Mexico y antes que terminara el año de 1903, cambiaron sus vías a 1,435 mm. lo que se consideraba la anchura estándar.  Durante los siguientes seis años el gobierno central tomó el control de Ferrocarriles Nacionales de México, SA, como lo que hoy en día se hubiera llamado una paraestatal.

Ahora bien, al estallar la Revolución Mexicana, de pronto la mayoría del personal extranjero salió del país permitiendo a los mexicanos cubrir los puestos deseados.

A llegar a la presidencia, Francisco I. Madero se juntó con el gremio ferrocarrilero en forma de la Unión Mexicana de Mecánicos que le apoyaba. En el mismo año de 1912, se inició la construcción de la primera locomotora nacional en los talleres de Aguascalientes, años después, Francisco Villa utilizó esta vía para mover sus tropas con más rapidez y logró sorprender las fuerzas federales más de una vez.

A través de los años y ante el crecimiento de la población, se necesitaba una mayor cobertura de transporte sobre todo en aquellas regiones que no pasaban las vías férreas, la empresa se enfrentó a la competencia de autobuses y aeroplanos, y a la intervención del estado para evitar que se aumentaran las tarifas; lo que, sumado a las presiones por un aumento salarial, la pusieron en estado de quiebra, esta situación puso en riesgo a la economía del país, pero existía la imposibilidad del gobierno para exigirle su colaboración en la política económica mediante tarifas adecuadas, además de que éste estaba impedido para participar en la reorganización del sistema ferroviario.

Finalmente, el 23 de junio de 1937, siendo presidente de México (1934-1940) el general Lázaro Cárdenas del Rio, con base a la Ley de Expropiación promulgada en 1936, decretó la nacionalización de Ferrocarriles Nacionales de México, y el  30 junio de este mismo año el mandatario federal decretó, mediante la Ley de Secretarías y Departamentos de Estado, la creación del Departamento de Ferrocarriles Nacionales de México, y casi un año más tarde, el primero de mayo de 1938, se entregó la empresa a los trabajadores para que la administraran.

Estimado lector es apasionante conocer la historia de nuestro país que mucho nos abona culturalmente, gracias por sus comentarios y aportaciones para aumentar el acervo histórico.

*es rector general del Centro Universitario Uteg

joseroque@uteg.edu.mx

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