No busquemos culpables

GENERALIDADES

José Roque Albín Huerta*

Responsabilidad es el cargo u obligación moral; es la capacidad de actuar y responder en cada uno de nuestros actos ante sí mismo y ante la sociedad; es el valor fundamental en los seres humanos y cuando se carece de él, resulta más cómodo encontrar en quien o en quienes recaigan nuestros errores.

Los gobiernos estatal y municipal, a través de las secretarías y direcciones respectivas en alianza con organismos e institutos expertos en estos asuntos, enfocan, como política pública la prevención de los accidentes, entre otros, los de movilidad, reforzando sus acciones en leyes y reglamentos aplicables a cada caso, siendo estos aprobados por las instancias correspondientes.

De tal manera que existe el establecimiento de campañas de seguridad elaboradas bajo un enfoque multisectorial y enmarcado, inclusive en una política nacional de seguridad vial es un elemento que apoya el establecimiento de metas de reducción de siniestros viales y fortalece la acción del estado, el sector privado y la sociedad civil.

Aisladamente, las campañas de educación e información del público no reducen de forma tangible y sostenible el número de víctimas mortales y graves del tránsito. No obstante, lo anterior, estas campañas han demostrado en sus contenidos eficacia cuando en forma paralela existen leyes de la materia y estas leyes se aplican aún con la molestia ciudadana.

Ahora bien, para cada sector de la población en movilidad, se han realizado modificaciones a la infraestructura de algunas arterias de la ciudad con el propósito de que ocurran los menos accidentes posibles; ejemplos entre otros, para la movilidad no motorizada; las ciclo vías, señalética ciclista vertical y en el piso, balizamiento. Para la movilidad motorizada, en el segmento de las motocicletas la norma señala; controlar el límite de velocidad, tener luces en perfectas condiciones, contar con un casco adecuado, usar un chaleco refractivo, circular por el carril derecho, no circular por puentes vehiculares.

En lo relativo para el transporte público, unidades en buen estado, circular por los carriles destinados para la circulación, paradas determinadas para el subir y bajar pasaje, que el vehículo no arranque cuando las puertas estén abiertas, que no lleven pasaje parados en las puertas. Para los vehículos particulares y de servicio, el uso del cinturón de seguridad vehicular, contar con un seguro, por lo menos contra daños a terceros, no exceder los límites de velocidad, no conducir en estado de ebriedad, tener su unidad en óptimas condiciones de servicio, cumplir con las disposiciones ambientales. En relación a los peatones; cruzar la calle por las esquinas, obedecer los semáforos peatonales, aquí se requiere también la observancia de cultura vial hasta de los vehículos de tracción animal 

Que sucede en realidad, una clara y recurrente violación a las leyes y reglamentos que regulan dicha movilidad por todos y cada uno de los que estamos obligados a observarlas, teniendo como resultado, en el mejor de los casos, infracciones de carácter pecuniarias administrativas, en otros muchos casos, resultados fatales como la pérdida de vidas, mutilaciones en las personas, incluso, la cárcel.

De entre los factores humanos la causa del mayor porcentaje de accidentes de tránsito se debe a conducir bajo los efectos del alcohol, medicinas y estupefacientes; realizar maniobras imprudentes y de omisión por parte del conductor, salud física del conductor, el uso del celular por no estar concentrado al cien por ciento en el manejo y control de su unidad.

Todos y cada uno de nosotros como buenos ciudadanos estamos comprometidos a colaborar con las diferentes instancias, así como con las autoridades con la finalidad de que logren sus objetivos a favor de la ciudadanía.

Por último, si no cumplimos en la exacta observancia de la ley, entonces no busquemos culpables.

Estimado lector, agradezco sus comentarios que vía correo electrónico recibo y seguro estoy que nos sumamos a este esfuerzo, gracias.

*es rector general del Centro Universitario UTEG

joseroque@uteg.edu.mx

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