A casi dos centurias

GENERALIDADES

José Roque Albín Huerta*

Durante la historia, el rol de la mujer ha cambiado según los tiempos y las circunstancias ya que, al comienzo, en las culturas prehispánicas, el rol de la mujer era preponderantemente de recolección, mientras que el hombre era el encargado de la caza para la sobrevivencia familiar. Al paso de los siglos el papel de la mujer era la encargada del cuidado de los hijos y del hogar, y solo en casos muy necesarios y de precariedad económica familiar, la mujer buscaba trabajo fuera del hogar.

En la historia de nuestro México, han resurgido mujeres valerosas que han desempeñado papeles decisivos para convertir el país que ahora tenemos.

En la presente narración me referiré a doña María Josefa Crescencia Ortiz Téllez-Girón, mejor conocida en la historia como Josefa Ortiz de Domínguez “la Corregidora”, que este martes ocho de septiembre estaría cumpliendo 252 años, ya que nació en este día pero del año 1768, falleciendo el dos de marzo de 1829; esposa del “corregidor” Miguel Ramón Sebastián Domínguez Alemán, que fue un político y abogado miembro del Supremo Poder Ejecutivo de México entre 1823 y 1824, notable participante en la Conspiración de Querétaro y en el movimiento de Independencia.

Fue ella, Josefa Ortiz de Domínguez, uno de los personajes femeninos más importantes de nuestra historia por haber sido pieza fundamental de nuestra Independencia, pertenecía a una familia criolla y de clase alta. Luego de que se casó con Miguel Ramón Sebastián Domínguez Alemán, dio inicio a su vida política cuando contaba solo con 23 años de edad; rápidamente comenzó a tomar una postura firme y directa en contra del régimen de la Nueva España ya que los criollos eran considerados ciudadanos de segunda clase, relegándolos a segundo nivel.

En 1802, Miguel Domínguez, esposo de doña Josefa, fue promovido al cargo de corregidor de la ciudad de Santiago de Querétaro a donde se trasladó la pareja. Josefa se integró desde el inicio al movimiento independentista. La insurrección alcanzó rápidamente un nivel de organización que se consolidó en un plan para levantarse en armas el primero de octubre de 1810, pero el 13 de septiembre fueron descubiertos por un infiltrado que informó a las autoridades y al virrey sobre una conspiración en Querétaro.

Doña Josefa (le gustaba que así la nombrara gente del pueblo), pasó a la historia al ser ella quien avisó a los caudillos que habían sido descubiertos con los golpes de su tacón, pero su participación en el movimiento fue más grande, ya que durante muchos años estuvo activa en la lucha, mandando recados o dinero cuando podía para seguir apoyando la causa.  Este aviso de La Corregidora sobre la traición fue lo que incitó a Miguel Hidalgo a convocar al pueblo para levantarse en armas la madrugada del 16 de septiembre de 1810, fecha que se ha asignado como inicio de la guerra por la Independencia de México.

Cuando fueron descubiertos, los Domínguez permanecieron en la corregiduría, aunque fueron acusados de conspiradores y fueron recluidos en los conventos de la Cruz y Santa Clara, Josefa fue trasladada al convento Santa Catalina ya que estaba embarazada. Ahí permaneció presa hasta 1817, murió en 1829 en una casa de la Ciudad de México donde pasó la última época de su vida y su cuerpo fue trasladado al convento de Santa Catalina. Actualmente sus restos se encuentran en el Panteón de los Queretanos.

Finalmente, cuando hablamos de los roles de la mujer en la sociedad actual: madre, esposa o pareja, trabajadora, administradora y sostén emocional del hogar, no debemos olvidar que el primer rol de la mujer en la sociedad es justamente ser mujer, con su identidad y su femineidad, es no adoptar características masculinas para ser más, la mujer como miembro fundador de la familia, primera célula que forma la sociedad, tiene un papel importante en la creación, formación y mantenimiento de valores de las personas que la integran.

Estimado lector, mujer que, a casi dos centurias de su natalicio, los mexicanos no la olvidamos.

*es rector general del Centro Universitario Uteg

joseroque@uteg.edu.mx

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