El banco del presidente

DE LA CALZADA PARA ALLÁ

Juanto

Hace muy poco me encontré con la noticia de que el banco del presidente, ojo no me refiero al banco del señor Salinas que ha sido muy afín al presidente y a la asignación directa de múltiples contratos de seguro y bancarios, sino al que institucionalmente creará el Gobierno al que denominaron muy al estilo cursi-discursivo de los años 70 “Banco del Bienestar”, y me refiero con este adjetivo al nombre por que si revisamos los nombres que elige el presidente como la “Secretaría para devolver al pueblo lo robado” o  “Jóvenes construyendo el futuro” y podemos seguir con “Tandas para el bienestar”, “Sembrando vida”, “Cartilla Moral”, “Ciudadanos alertadores” y demás parafernalia ideologizante de las épocas de un Fidel Castro en su apogeo y un boyante socialismo, hoy suenan viejos como sus propósitos; es bajarse del auto para subirse a la carreta de bueyes.

La visión que vende la Presidencia de la república es que el Banco del Bienestar es reducir la brecha de inclusión financiera, es decir; instalarse en las comunidades en donde no hay acceso a la banca comercial, para que todos tengan acceso a los servicios bancarios de primer y segundo piso en financiamiento con personas físicas y morales e incentivar el ahorro de los mexicanos.

Con un presupuesto de 10 mil millones de pesos, este banco funciona ya en algunas comunidades con el nuevo nombre, si dije nuevo, por que este banco no es una idea novedosa, este banco ya existía con el nombre de Bansefi, ¿entonces qué es lo novedoso?, es sencillo el nombre, dicen que se abrirán sucursales de un banco ya existente, con protocolos ya registrados y trabajando y con clientes fijos, es decir, la novedad no es tal, a partir de 31 de julio de 2019, el banco opera con ese nombre ¿Ha cambiado algo este cambio de denominación? Es decir ¿Aumentaron los servicios a los que no tenían acceso a los servicios bancarios? O ¿Los créditos a los más necesitados? La respuesta es sencilla, no, o de manera insignificante, el beneficio solo sirvió para llenar algunas páginas o unos minutos en la matutina, en el papel como casi todo lo que sale ahí no es sustancial, es como dicen de la calzada para allá: “carnita con chile” es decir algo sin chiste.

Pero las cosas no van bien con Covid-19 y ya tiene más de una semana cayendo consistentemente las preferencias favorables al presidente, entonces saquemos alguna noticia que nos haga voltear la cabeza, y hoy llego otra, el nombramiento de Diana Alvarez Maury como nueva directora del Banco del Bienestar, saliendo como subsecretaria de Gobernación y aterrizando en esta nueva encomienda, ¿Experiencia? Pues… ninguna, es más dudo mucho que conociera hasta hoy ¿donde quedaban las oficinas de su nueva Dirección o su nuevo Banco? ¿sorprendente? No, que va, en la 4T es la constante, hay secretarios de estados de 31 años (Secretaría del Trabajo) o  que el director de PEMEX es un ingeniero agrónomo, o el señor director del IMSS, Zoé Robledo, que hizo su corta carrera como asesor en el Senado puesto que es licenciado en ciencias políticas (pobres enfermos), y así podemos seguir por varias hojas, describiendo el monumento a la improvisación que es la cuarta transformación, ser inepto no es una falta ni siquiera administrativa, pero debería de serlo para quien a sabiendas los nombra, una ocurrencia más del presidente, una improvisada más, alguien dirá que puede aprender, seguramente los mandarán a la Universidad Benito Juárez de las que inaugura AMLO y no ha pasado ni un solo alumno por ahi, pero me recuerda a un pasaje del “Cantar del Mio Cid” cuando Rodrigo Díaz de Vivar le dice a Alfonso VI: “Muchos males han venido por los reyes que se ausentan… (y el monarca contesta:) Cosas tenedes, Cid, que farán fablar las piedras.

Hasta pronto.

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