Pornografía infantil en período de Covid-19

OBSERVANDO

Patricia Alvarado

“Hay un mundo de diferencia entre lo que la tecnología puede hacer, y lo que la sociedad escoge hacer con ella”, Eleonora Saxe Badilla

La pornografía infantil en México ha aumentado en tiempos del SARS-COV 2 sin que hasta el momento se hayan implementado políticas públicas contundentes para prevenir y erradicar este delito en época de contingencia sanitaria, un delito de violencia sexual extrema en contra de la niñez mexicana encontrándose este gran rubro social en estado de indefensión.

La pornografía infantil es una de las caras siniestras de las redes sociales, el internet es el medio electrónico más utilizado por esta clase de delito, el artículo segundo del Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño en relación a la venta de niños, prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía, la define como “toda representación, por cualquier medio, de un niño dedicado a actividades sexuales explícitas, reales o simuladas, o toda representación de las partes genitales de un niño con fines primordialmente sexuales”.

En un estudio de Red Internacional de Derechos del Niño (CRIN, por sus siglas en inglés) de “mil 713 personas detenidas en un año en los Estados Unidos por la posesión de pornografía infantil, aquellas que habían sido detenidas variaron en cuanto a sus ingresos, su nivel de educación, su estado civil, y su edad. Casi todos eran hombres, 91 por ciento eran blancos, y la mayoría no estaban casados cuando cometieron el delito, o porque nunca se habían casado (41%) o porque estaban separados, divorciados, o eran viudos (21%). 40 por ciento de aquellos detenidos eran “dobles delincuentes”, es decir que habían abusado sexualmente de niños y también habían tenido pornografía infantil en su posesión”.

México ocupa el primer lugar a nivel mundial en pornografía infantil según la Organización Mundial de la Salud (OMS) así como el segundo lugar en almacenamiento, producción y distribución de pornografía infantil una industria que conlleva la explotación anual de 800 mil niños y niñas en el país; durante el período de confinamiento en México se ha registrado que el consumo de pornografía ha aumentado 117 por ciento según los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad, y de acuerdo a cifras  del INEGI un factor de aumento es que los niños y niñas pasan más tiempo conectados a internet siendo la mayoría de usuarios y usuarias entre nueve y 24 años de edad, los medios electrónicos son un nicho para que pederastas y pedófilos contacten a niños y adolescentes mediante el engaño para que estos se graben en actos sexuales y eróticos sin que nadie se dé cuenta siendo principalmente víctimas las niñas entre 11 y 15 años de edad. El cierre de escuelas y la precariedad aumenta en forma sustancial este delito porque el estudiantado al estudiar en línea se encuentra muchas de las veces sin supervisión.

El combate a la pornografía infantil deriva de buenas prácticas legislativas, colaboración de corporaciones policíacas y un gobierno promotor en la persecución penal del delito con privación de libertad de las conductas de producción, venta, distribución, exhibición y posesión de cualquier material pornográfico en cuya elaboración hayan sido utilizados menores o incapaces, y por supuesto haciendo un llamamiento a los cuidadores de la niñez para que estén  en continua supervisión de las redes sociales que utilizan los niños, niñas y adolescentes ya que una denuncia a tiempo puede salvar una vida.

*es defensora de derechos humanos

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