Racismo el monstruo dormido

DE LA CALZADA PARA ALLÁ

Juanto

Estados Unidos amaneció en llamas, la gente en la calle en plena pandemia incendiando patrullas, rompiendo vidrios buscando arrancar de un jalón una herida abierta en la nación de las barras y las estrellas, el conflicto brota como resultado del asesinato a manos de la policía de Mineapolis Minesota del ciudadano negro George Floyd, que nos recuerda a otras revueltas que por el mismo tipo de hechos como las de Rodney King en el cercano 1991, o el aun mas reciente 2015 en Baltimore por la muerte de Freddie Gray, hay muchas mas, por que es un incidente que los Estados Unidos ocultaba bajo la alfombra, como un hecho bochornoso proveniente de un racismo que esta profundamente enraizado en su ADN, aún los mas liberales lo ejercen veladamente, casi casi podríamos decir que sub conscientemente, todos temen la presencia de latinos, o personas de color, mas no así a los blancos o asiáticos, nadie quiere vivir en un barrio donde los habitantes sean de estas razas, y demás cosas que nadie quiere admitir pero ahí esta mas vivo que nunca.

Pero déjenme ilustrar con algunos datos este racismo institucionalizado; el gobierno de los Estados Unidos genero ayudas masivas para las empresas y comercios por el tema de la pandemia de Covid-19, de esa ayuda 92 por ciento fue a parar a empresas cuyos propietarios eran blancos, cuando la población blanca es de tan solo 64 por ciento.

Si eres negro en los Estados Unidos tienes el doble de posibilidades de ser pobre, en ciudades como Chicago los enfermos de coronavirus son 50 por ciento de raza negra, cuando el porcentaje de personas de color en la población total de los Estados Unidos es de 16 por ciento, y este porcentaje de enfermos es directamente proporcional a su nivel de ingresos que tan solo llega a 61 por ciento del promedio que tienen los blancos y latinos, por lo que 19 por ciento de la población negra no puede acceder a los servicios de salud, los negros reciben por delitos similares en promedio condenas 20 veces mayores, son expulsados tres veces mas que cualquier otro grupo racial junto, 73 por ciento de los blancos tiene casa propia, solo 43 por ciento de los negros la tienen, y así podemos seguir, con mas cifras, en el 2019 hubo un poco menos de mil 100 muertes a manos de la policía, el grupo racial con mas victimas fue el negro.

El racismo desde los tiempos de Martin Luther King, de Malcom X, de Rosa Park o de Séptima Clark no había sido avalado o alentado desde las cúpulas del poder como ahora, con un presidente que no solo alienta sino que usa como bandera la violencia o diatriba racial, para allegarse simpatizantes entre la nación blanca que aun es mayoría pero que poco a poco empieza a perder ese lugar, pero que se agarra con las uñas para no dar paso a una nación mas civilizada y progresista.

Lo que se escondía debajo de la alfombra volvió a surgir, se atrevió a tocar las puertas de la Casa Blanca, nadie abrió, el inquilino estaba oculto, y el monstruo siguió merodeando, ya va mas de una semana de conflictos, y sus repercusiones las vemos en Canadá, en algunas naciones de Europa y en nuestro país, donde se ataco con piedras la embajada americana, buscando acabar con un racismo que nosotros ejercemos plenamente y que buscamos erradicar, nuestra agenda esta mas nutrida, debemos acabar con la pigmentocracia de la que hablaba una vocera no formal de la 4T, debemos de acabar con el racismo ejercido contra los pueblos originarios, contra las mujeres, contra la diversidad sexual, la diversidad religiosa, el estatus económico, social y cultural, el regionalismo, y contra la división que desde Palacio Nacional se incita, entre “ellos” y “nosotros” que no significa otra cosa que el que no piense como nosotros es despreciable y el que esta con nosotros es impoluto.

El monstruo despertó, veamos si se mantiene vivo lo suficiente para doblar al pais mas poderoso del mundo, y ver si de paso nos convierte en un país justo y equitativo, donde nadie sea discriminado ni señalado por su esencia.

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