*La paz no puede esperar. La paz se construye hoy, desde nuestras decisiones, nuestras
palabras y nuestras acciones.

Con esta convicción se llevó a cabo el 7.º Congreso de Cultura de Paz Conciencia y Acción México “¡La Paz a Tiempo!”, presidido por Patricia Alvarado, presidenta de Conciencia y Acción México Educación para la Paz, y Luz del Carmen Godínez González, presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco, quienes encabezaron este encuentro dedicado a fortalecer la cultura de paz, la justicia y la defensa de los derechos humanos.
El Congreso reunió voces, experiencias y voluntades comprometidas con la construcción de una sociedad más humana, justa y respetuosa de la dignidad de todas
las personas.
Fue un espacio para encontrarnos desde la dignidad, escuchar desde la empatía y reconocer que la construcción de paz es una responsabilidad colectiva. Porque la paz no se construye desde la distancia ni desde la superioridad, sino desde el diálogo, la participación y el reconocimiento de las realidades que viven nuestras comunidades.
Durante el encuentro estuvo presente el pensamiento de Paulo Freire, particularmente su enseñanza de que las personas nos educamos unas a otras a partir de la realidad que compartimos. Su filosofía permitió recordar que nadie posee la verdad completa y que escuchar al otro, comprender sus circunstancias y aprender de sus experiencias también es una forma de construir paz.
En este sentido, el Congreso planteó una pregunta fundamental: ¿Qué estamos haciendo hoy para que la paz llegue a tiempo?
La respuesta no puede quedarse en discursos. Debe traducirse en acciones concretas: aprender a resolver los conflictos mediante el diálogo, fortalecer la escucha activa, promover la participación ciudadana, prevenir las violencias y generar condiciones para una convivencia basada en el respeto, la justicia y la dignidad humana.
Las ponencias abordaron temas fundamentales como la paz como fundamento de los derechos humanos, la responsabilidad social, la mediación, la justicia restaurativa, la victimología, la prevención del delito y la cultura de paz.



Cada intervención permitió reconocer que la paz no significa ausencia de conflicto ni indiferencia frente a las injusticias. Por el contrario, la paz exige mirar de frente las violencias, reconocer a quienes han sido víctimas y construir alternativas para transformar los conflictos sin reproducir el odio, la exclusión o la indiferencia.
Uno de los momentos más significativos del Congreso fue la entrega del Galardón “La Paz Hecha a Mano”, reconocimiento otorgado por Conciencia y Acción México a personas cuya labor representa, desde diferentes ámbitos, una contribución concreta a la construcción de paz y a la defensa de los derechos humanos.
En esta edición fueron reconocidos: Concepción Siordia “Paloma”, por Cielo Tejido de Etzatlán, Jalisco, como expresión del arte, la creatividad y el trabajo comunitario que pueden convertirse también en caminos para fortalecer los vínculos y la identidad colectiva.
Asimismo, recibió este reconocimiento Jorge García Ramírez, de Hermosillo, Sonora, por su labor en la defensa de los derechos humanos de la Primera Infancia, recordándonos que hablar de paz también significa proteger desde los primeros años de vida el derecho de niñas y niños a crecer en entornos seguros, dignos y libres de violencia.




El Congreso fue posible gracias a la colaboración y suma de voluntades de diversas personas, organizaciones e iniciativas que comparten el compromiso de construir paz: la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco, Damasco A. C., Un Día para Dar Jalisco, International Volunteer 2026, Arte por la Paz, Marsanto by Marcela Figueroa,
Rubén Arroyo Filantropía, Unirnos por la Paz, Enrique Chiu y Beto Gallardo Oficial. Esta suma de esfuerzos confirma que la paz es una construcción colectiva. Nadie puede construirla en soledad. Se necesitan instituciones, organizaciones sociales, artistas, defensoras y defensores de derechos humanos, educadores, jóvenes, comunidades y ciudadanía.
Como acto final y simbólico de la clausura del Congreso, se llevó a cabo la inauguración del mural colectivo del artista Enrique Chiu, “Sembremos Conciencia, Cosechemos en Paz”., dicho mural quedó plasmado en el edificio de la Cedhj.
La obra representa mucho más que una expresión artística: es la materialización de una idea que acompañó todo el Congreso.
En este mural colectivo participaron distintas manos, miradas y voluntades, convirtiendo el arte en un lenguaje común para expresar esperanza, compromiso y
responsabilidad social.
Así, el Congreso encontró en el arte una manera de permanecer más allá de sus ponencias y de su jornada. El mural queda como memoria viva de un encuentro y como llamado permanente a no dejar para mañana las acciones que pueden prevenir la violencia y fortalecer la convivencia pacífica.
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