Guadalajara, Jalisco.- Santa Claus, uno de los símbolos más reconocidos de la Navidad y estrechamente ligado durante décadas a Coca-Cola, ha dejado de aparecer promoviendo de forma directa el consumo del refresco en la publicidad reciente de la marca, como parte de un cambio en las estrategias publicitarias y en respuesta a nuevas normas de responsabilidad social en México y regulaciones sobre la promoción de bebidas azucaradas.
Durante gran parte del siglo XX, la imagen de Santa Claus bebiendo Coca-Cola se convirtió en un ícono global de las campañas navideñas. Sin embargo, en los últimos años, la empresa ha optado por modificar esta representación, priorizando mensajes centrados en la unión familiar, la celebración y los valores de la temporada, sin mostrar al personaje incentivando el consumo del producto.
Este ajuste responde, en gran medida, a la creciente preocupación por los efectos del consumo excesivo de azúcar, especialmente en niñas y niños, así como a regulaciones publicitarias y códigos de autorregulación que buscan limitar la influencia de figuras asociadas al público infantil en la promoción de productos considerados poco saludables.
Expertos en comunicación y marketing señalan que, si bien Santa Claus no ha sido retirado de la identidad visual de Coca-Cola, su papel ha evolucionado para alinearse con una imagen corporativa más responsable, evitando posibles críticas sociales y adaptándose a las nuevas expectativas de los consumidores.
La transformación de esta publicidad refleja una tendencia global en la industria de alimentos y bebidas, donde las marcas replantean el uso de personajes icónicos ante un entorno regulatorio más estricto y una mayor conciencia social sobre la salud pública.
También hemos observado que en los últimos años en México las personas han retomado las antiguas costumbres como lo es el contratar pastorela Cómica, pedir posada, y reforzar la importancia de la navidad para todas las personas que le celebren, inculcando los valores y tradiciones a las nuevas generaciones.
