GENERALIDADES

El hogar, la calle
Un hogar o casa es un espacio que alberga a una familia, donde se comparten momentos, se crean recuerdos y se transmiten historias, ya sea en la casa de los abuelos o bisabuelos ya que es un lugar donde se realizan actividades cotidianas, se hacen o celebran eventos especiales y se construye un vínculo entre toda la familia. También la casa de los abuelos y bisabuelos constituyen un hogar familiar en los que comparten risas, alegrías, tristezas y juntos, se logran soluciones.
Sí, en general, aquel niño que vive en un hogar estable, seguro y afectuoso tiende a ser más feliz que uno que carece de ese entorno. Un hogar feliz proporciona las bases para el desarrollo emocional, la seguridad y la confianza en sí mismo, que son esenciales para la felicidad infantil.
Un hogar feliz está construido de amor, sacrificio y respeto, la felicidad no consiste en saturarse de lujos, el concepto del mundo de pasarlo bien; ni debemos buscarla en lugares lejanos y exóticos, pues la felicidad se encuentra en el hogar. El hogar es mucho más que una casa.
Existe un dicho que afirma que los hijos son la alegría del hogar, sin embargo, todos los que tienen hijos pequeños y no tan pequeños experimentan la tensión continua que supone el esfuerzo por educar bien a los hijos.
Ahora bien, que sucede con los niños que se encuentran en la calle sin hogar y pidiendo limosna debido a una variedad de factores, incluyendo la pobreza, la violencia, el abuso, la explotación, la guerra, el rechazo familiar y la desesperación, no es raro saber que algunos niños se escapan de casa debido a problemas familiares, violencia intrafamiliar, separación de los padres, o problemas económicos y. que, en muchos casos, son forzados a mendigar por otros.
Cuando un niño no tiene los mismos juguetes que otros, puede experimentar sentimientos de envidia, frustración o incluso tristeza. También puede sentirse excluido o diferente, lo que podría afectar su autoestima y su desarrollo social.
Los niños que carecen de hogar son más propensos a experimentar enfermedades crónicas, problemas de la salud del comportamiento, retrasos en el desarrollo, hambre y desnutrición, creciendo sin estudios y sin esperanzas, siendo blanco perfecto para que se enseñen a delinquir.
En nuestro día a día y transitando por las calles y avenidas de nuestra ciudad nos damos cuenta que niños de diferentes edades no sonríen y se les nota en su mirada el desconcierto de no tener claro su momento de vida ya que tienen la enorme responsabilidad de llevar dinero a casa, en el mejor de los casos, vendiendo dulces, lavando vidrios de los carros o bien, mendingando, haciendo piruetas imperfectas para llevar dinero a sus padres, que en muchos casos lo que menos hacen es utilizarlo en el alimento diario.
Cuando un niño no tiene los mismos juguetes que otros, puede experimentar sentimientos de envidia, frustración o incluso tristeza. También puede sentirse excluido o diferente, lo que podría afectar su autoestima y su desarrollo social.
Finalmente, es muy importante agradecer porque tenemos trabajo digno y honesto para llevar el alimento a nuestra familia, expresando nuestra gratitud a través de diferentes formas como la oración, frases de agradecimiento o simplemente reconociendo la bendición que es tener los medios para proveer de lo necesario para nuestros seres queridos.
Estimado lector, agradezco sus comentarios que me hacen llegar para mejorar los contenidos de interés general y así seguir colaborando por este medio de todo aquello que nos sirve para reflexionar.
Tal vez te puede interesar ¡Agua más cara!, aprueban aumento a las tarifas, prometen mejoras al Siapa