Depende del cristal con que se mira

SOCIEDAD Y OTROS DEMONIOS

Susana Aceves Ascencio

Terminamos un año que nos ha sacudido de todas las maneras posibles. Para algunas personas fue un período inolvidable, pero en términos negativos: crisis, muertes, enfermedad, frustración, depresión, emociones negativas, desesperación, y todo aquello que ha hecho de la vida diaria un caos.

Para otras personas, fue un año que, a pesar de los problemas y crisis, estuvo lleno de aprendizajes, retos, oportunidades, dejar la zona de confort, cambios de paradigmas, hábitos y costumbres; así como, la solución creativa a los problemas cotidianos.

Todos aprendimos algo, desde nuestra propia experiencia, ya fuera negativo o positivo. Recordamos con duros golpes, que nada está escrito, toda nuestra vida puede cambiar en segundos, y no debemos dar nada por sentado. Lo más importante y valioso de lo que hicimos conciencia con la situación actual, es que, todo es resultado de nuestras acciones.

Por ejemplo; al día de hoy, sin temor a equivocarme, todos hemos vivido la emergencia sanitaria de primera mano: familiares, amigos y conocidos, se han enfermado de covid-19. Muchas de las veces contraído por falta de cuidados, exposición a reuniones con muchas personas sin las medidas pertinentes, por rebeldía, inmadurez, incredulidad de una enfermedad todavía incierta, y quizá, la negación del miedo a lo desconocido. Cómo consecuencia, estamos sumergidos en el peor escenario de la pandemia en nuestro país.

La toma de conciencia, debería haberse adquirido por añadidura ante estos hechos tan lamentables. Si desde el inicio de esta crisis sanitaria, no entendimos la importancia de cuidarnos, ahora, deberíamos de tenerla, ante ese golpe tan duro a la salud de las personas de nuestro entorno.

Recordar nuestra fragilidad y vulnerabilidad ante hechos que no controlamos, debería ser el punto de partida para cambiar, proponer soluciones creativas, tener una actitud positiva hacia la vida y empatía hacia los demás, así como, cuidarnos unos a otros. Si bien es cierto, que no podemos cambiar la situación en la que nos encontramos, ya que depende de factores fuera de nuestro alcance, lo que sí podemos cambiar es desde nuestro interior y modificar nuestra conducta, siendo ciudadanos responsables.

Los problemas siempre van a existir, la forma en que los resolvamos es la clave para salir adelante.

A pesar de las adversidades y situaciones críticas por las que estamos pasando, es importante tomar una actitud positiva y buscar el lado bueno de las cosas, es difícil, pero no imposible. Recuerda: “Todo depende del cristal con que se mira”, no todo es malo, ni bueno. Buscar lo mejor de cada uno, es lo que nos hará salir adelante. Hay que iniciar el año con una nueva perspectiva de la vida en positivo.

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