De José Agustín a Fran Illich

Por: José Ruiz Mercado

   Hubo una vez una generación de niños terribles. Cuestionadores sistemáticos de su entorno. Una clase media contestataria. Con una bandera, una visión del mundo, una crítica,

   Gustavo Sainz, José Agustín, en la novela, retrataron su mundo para, desde ahí, cuestionar la estructura familiar vigente. Gazapo, con ese desenfado al núcleo familiar. De Perfil, irónico, con agresividad infantil.       

   Los años sesenta marcaron una etapa en donde la recomposición social era importante. El rompimiento con las ideas patriarcales fueron la clave. Hubo un coqueteo leve, de la clase media, con las teorías emanadas del marxismo.

   Los personajes, tanto de Gazapo como De Perfil son jóvenes provenientes de familias disfuncionales. Hasta ahí la anécdota. Pero también en el teatro aparece esta figura: En Español se Dice Abismo, de Miguel Ángel Tenorio habla de este choque generacional. El mismo José Agustín trabaja el teatro con ésta anécdota en Los Atardeceres de la Prepa Seis.

   El tema recurrente, la anécdota. Pero, esto no hace una obra. La obra existe en su tratamiento, el abordaje temático, el estilo mismo. De otra manera no pasa de ser un panfleto, el adoctrinamiento mismo.

   Tanto Sainz como Agustín pertenecen a ese grupo cuyo sustento surge de los movimientos cuyo centro de reunión fue la revista El Corno Emplumado que dirigió Margaret Randall. 

   Una revista cuyo centro de atención fue la música envuelta en la historia de Quetzalcoatl con todos sus ritos y leyendas. La figura del corno, ese instrumento de aliento en el plumaje de la serpiente.

   Entre Gustavo, Agustín y Miguel existe una diferencia de edades. Los dos primeros nacidos en los años cuarenta y este último en los cincuenta. Sin embargo el cuestionamiento socio histórico de México, pareciera ser el mismo.

   Las estructuras patriarcales persisten a pesar de los movimientos, los lenguajes contestatarios, la inconformidad social. La sociedad ha llevado un proceso de cambio, el cual, ha sido lento.

   En 1975, es decir, más de veinte años del grupo conocido como los 54, que contempla tanto a Miguel Ángel Tenorio como a Dante Medina, nace en la Ciudad de Tijuana (La legendaria TJ. sesenta, la Welcome to Tijuana, de Manu Chao) Fran Ilich Morales Muñoz, quien a los años; 1997, escribiera la contestación a Gazapo y De Perfil.

   Metro Pop, la novela de los hijos de los hippies, de quien ya no escucha rock sino disco, pero continúa siendo perseguido, satanizado, por sus reuniones juveniles por la policía.

   Metro Pop, con un lenguaje sencillo, cotidiano, nos narra el desenfado de vivir en una ciudad que de tan fronteriza se vuelve híbrida. Un lenguaje desenfadado, casi trivial y anecdótico.

   El discurso de Fran Ilich es otro a pesar de la anécdota de sus personajes, a pesar de lo disfuncional familiar. A pesar de cuestionar la estructura patriarcal, de los contenidos escolares. Vamos a memorizar lo que nunca utilizaremos sólo para tener contento a un profesor.

   Un profesor, figura patriarcal, al estilo del personaje de The Wall, la obra emblemática de Pink Floyd. Ilich, a diferencia del grupo anterior, milita, tiene un compromiso en los grupos de la insurrección. 

Después de Metro Pop, escribe Tekno Guerrilla el año del 2008, Circa 94, con el cual gana el Premio Binacional de Novela Joven Frontera de Palabras/ Border Of Works.

Un ensayo cuasi novelado Otra Narrativa es Posible. Imaginación Política en la Era del Internet, para el 2011. Y sigue con su obra visual, sus actos performáticos. Un autor digno de seguirle la pista.

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