Cuarenta años

¿Y quién es usted?
Por: José Ruíz Mercado

Conflicto. Posible. Recuerdo. Imágenes. Ráfaga. Las Madres de la Invención.
Zappa. Alguna vez en Nueva York. New York Times. No recuerdo la hora. Sólo
la mirada.
Será mejor sentarse. Buscar la causa. La razón, A cuarenta años. Deja de
tener sentido. Decir de fechas es intentar detener el tiempo y la distancia sin
contener algo en la memoria.
Mecánico. Todo en la medianía de lo mecánico. Nada pasa. Alguien hizo un
comentario. De esos de respuesta obvia. El silencio. Todo hace cuarenta años.
Las lunas han pasado. El sol iluminado. La lluvia caído una y otra vez sobre
los campos de algodón, los maizales, la selva, los ríos y océanos. Cuarenta
años recorridos.
Sentémonos. Posible sea la hora de la reflexión. Aquella historia posible del
trauma social, la admiración al límite, hasta la muerte. Quisiera pero no puedo,
de la cual tanto se habló. Buena trama para película, como tantas, tan pocas
memorables, la psicología en el cine de los setenta.
Esperemos un poco. La emoción crece. El crimen político. Las imágenes son
diferentes. De la película uno, es decir, la psicológica, todo es blanco y negro.
Tomas cerradas. De la segunda, un pequeño tinte de color, predominante los
claro oscuros. Juego de tomas (unas abiertas, rápidas, otras cerradas, lentas)
la tensión crece.
El café de diciembre. La taza humeante.
La búsqueda del protagonista. La indecisión. La idea previa en ambas.
Indeciso, sin cautela. El acercamiento primero. La desistencia ¿Existe el
adjetivo? Desistir, verbo, sí, pero ¿desistencia?
Ambas son creíbles. La acción viene si realmente son verosímiles. El hecho
existe. La explicación espera. Las cámaras están listas. La ironía. Las fechas
se juntan (Navidad y Año Nuevo) Para el mundo cristiano: La Purísima
Concepción.
Frente a mí, la portada de un disco. Juego visual de un periódico
emblemático: New York Times. Un disco partícipe con Frank Zappa y Yoko
Ono. Todo pasa rápido.
Tan rápido como volver la vista atrás. Tan rápido como recordar un poema de
Antonio Machado. Tan rápido como hacer remembranza de acciones ya
pasadas. Somos en la medida que nuestros recuerdos no nos anclen.
La ironía. Los honores. Los títulos ¿Qué son? Aves pasajeras emigrando a
otros mares, otros espacios. Otros, sencillamente otros ríos. Manrique, cantor
de la corte de transición entre la Edad Media y el Renacimiento.
Confusión. Conflicto. Imágenes en remolino. Uno se fue. Otro observa. La
película aún no rueda. El cómo y los por qué de aquel 8 de diciembre de 1980
continúa, como dicen las actas policiales, en muchas carpetas de investigación.
John Lennon fue asesinado a las puertas de su hogar en la ciudad de Nueva
York un día de diciembre. No recuerdo si hacía frío como hoy. Mi madre aún
vivía.
Cuarenta años. Toda una vida. Se dice. Cuarenta. Y aún desconocemos si la
película tendrá corte psicologista o policial. Política, de esas como las grandes
del periodo anterior a James Bond, de las filmadas con el corte de la Guerra
Fría. No sabemos.

Y a la Paz no se le ha dado una oportunidad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *